Undead.


Siguiendo el estilo fílmico que impusieron directores como Sam Raimi o Peter Jackson en sus comienzos, esta fantástica cinta australiana del 2003 cuenta con un variado despliegue de detalles técnicos dignos de remarcar. Por un lado podemos ver un constante juego en los encuadres de las cámaras, que se pasean por distintos puntos de vista que van desde el plano totalmente abierto hasta el plano absurdamente cerrado, sin obviar los característicos primeros planos exagerados, que le dan un toque irreverente, desalineado y jocoso al total de las escenas. La fotografía, cuidada a base de filtros y retoque digital en su mayoría, muestra una inclinación por una variedad de tonos fuertes, con un contraste casi viscoso que resalta, por un lado, la gama de los rojos, sobre todo al color naranja, quien se reluce a través de la cinta acompañado de un azul ceniza bastante particular que baña muchas de las escenas del film. Así como el retoque digital, los FX digitales son parte fundamental de esta cinta, que fundiéndose con unos magistrales FX 3D y algunas prostéticas y maquillajes de primera línea, dan por resultado un entretenido y vistoso aspecto visual. Por otro lado, un detalle acertado es la variedad en las distintas personalidades que componen al grupo principal de protagonistas, donde lejos de existir alguna medianamente normal, todos tienen elementos bizarros y paródicos para darle mas fuerza aun a su propia expresividad. Si bien el terror predomina en la historia, la acción también se hace presente. Pero, con más fuerza y protagonismo, podemos encontrar a la comicidad, totalmente irreverente, que forma parte de una estructura simple pero bien llevada a cabo, sin pausas innecesarias y sin dejar espacios en blanco, haciendo de la película un entretenimiento seguro, lleno de condimentos narrativos de la vieja escuela. Por el mismo camino, le siguen el ritmo y la dinámica, totalmente activos y explosivos, que saben llevar a cuestas a una historia alocada y llena de puntos fuertes sin caer en lo absurdo o pecar de ostentosa sin tener un sustento real.

La historia cuenta sobre una joven que debe regresar a su pueblo natal luego de una pequeña desaparición tras ser la reina del lugar. Luego de cruzarse con algunas personas a las que no deseaba ver, emprende su retirada y, en el camino, la detiene un choque de autos. De ahí en adelante, se vera inmiscuida (no solo ella, si no toda la ciudad), en un ataque masivo de zombies, donde el gran héroe será un extraño personaje, dueño de una casa de armas, a quien tiempo atrás lo tildaron de loco por decir que había sido abducido por alienígenas.

Los directores de este largometraje son los hermanos germanos Michael y Peter Spierig, quienes hacen un excelente trabajo en lo que supone su debut en la pantalla grande. Actúan Mungo McKay (Inspector Gadget 2, Blue Poles, Convictions), Felicity Mason (Darkwater, Hollywood), Rob Jenkins (The Irving Hand Prophecy, Fortune Cookie, Better Masque) y Emma Randall (This Girl in the Desert, The Illustrated Family Doctor, Blue Poles).

Por sobre todas las cosas, los tecnicismos, el aspecto visual, el estilo narrativo, los FX o cualquier otro detalle, lo verdaderamente destacable en este film se reparte entre el despliegue de producción y, sobre todo, el magnifico despliegue de imaginación que combina zombies, alienígenas, y una lluvia de meteoritos, entre otras genialidades.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 8/10







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Fear House.


A pesar de la notoria falta de producción, la cinta hace un gran esfuerzo por ser ostentosa, dotando a cada escena de una veracidad justa sin caer en lo bizarro, ya que esto, acompañado del bajo nivel técnico presente, daría por resultado en un cómico y absurdo apartado que la cinta no pretende mostrar. Por otro lado, y siempre haciendo todo lo posible por dar el máximo, el aspecto visual esta cuidado de una forma particular e inteligente, que para compensar la falta de buenos equipos, dotan a las imágenes de una oscuridad tenue, donde la mayor parte de la historia transcurre de noche y dentro de una casa donde la luz brilla por su ausencia. El suspenso constante es el gran punto fuerte del film, ya que logra hacerse presente en cada escena de una forma sutil pero convincente, creando pequeños climas de tensión realmente inquietantes, que solo se ven opacados por no tener picos altos de terror como la historia lo necesita. Por su parte, la historia es más simple de lo que parece, ya que el poco misterio que ofrece se ve manchado por la previsibilidad de su propio desarrollo, que se hace inevitable con el paso de los minutos a causa de que la trama no logra tener algún sustento como base sólida. Podemos, de todas formas, destacar el intento por hacer algo real y serio, y a pesar del bajo presupuesto y de la falta de recursos, la cinta mantiene una veracidad notable aun en el empleo de los efectos especial, que en su mayoría resultan ser efectos de cámara, mezclados con alguna que otra prostética y contados FX digitales que están a la altura del resto de la producción.

La historia cuenta sobre el hermano de una escritora que, tras la desaparición de su hermana durante varios meses dentro de una casa supuestamente embrujada donde ella decidió ir a escribir, toma la iniciativa junto a un grupo de personas para ir a buscarla. Al llegar a la casa, y ver a la joven escritora casi en shock, comienzan a ocurrir situaciones macabras que serán el resultado de enojados fantasmas que habitan la casa, y que no dejaran, por ningún medio, que nadie se vaya de ese lugar.

La dirección/producción/edición y el guión están a cargo de Michael R. Morris (Last Seen at Angkor, The Vampire Project), quien evidentemente hace lo que puede y obtiene un destacado resultado. Actúan Aleece Jones (Sick Girl), Matthew Stiller (Speed Dating), la bella Olivia Price en su primer film y Matthew Montgomery (Reign of the Dead, Gone, But Not Forgotten, Redwoods).

La película esta distante de ser aburrida, aunque logre ser algo irreverente en algunos momentos. Pero que más se puede pretender? Hay que verla como lo que es para poder disfrutarla.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 5/10







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Requiem ( El Exorcismo de Micaela / La Posesion )


Esta película Alemana del 2006 esta basada en hecho reales, que la hacen demasiado parecida a la cinta The Exorcism of Emily Rose, por el contexto, ciertas situaciones y algún que otro detalle en la dinámica argumental. Si tenemos en cuenta su nacionalidad, no nos va a costar adivinar el tipo de dinámica que esta cinta nos va a regalar, y por el estilo fílmico sabremos que no intentara salir de los estructurados cánones del cine local. Por eso mismo podemos ver que la cinta comienza con un ritmo muy lento, que mantiene firme durante toda la cinta, sin producir grandes altibajos. Pero lo que realmente importa, sin embargo, es la dinámica narrativa, que siendo lenta y sólida, se mantiene dentro de una estructura llena de escenas que logran contar la historia de una forma medianamente atrapante, que apunta a generar grandes climas de suspenso que nunca logran cumplir su cometido. Todo lo que se refiere al especto técnico es bastante normal, tirando a pobre, perpetrando algunos movimientos de cámara bastante bruscos y encuadres que tienden a buscar el objetivo principal a falta de un centrado equilibrio en la composición de las imágenes. La estructura de la cinta logra perder cualquier sentido posible en la escena final, donde se da por finalizada la cinta de una forma completamente chocante, que no cierra ni confirma todo lo plasmado hasta el momento y durante el transcurso del film. Así mismo, la trama nunca genera la fuerza necesaria para lograr ser atrapante o interesante, y en contraparte, resulta ser poco coherente ya que nunca muestra un orden aparente ni un marcado hilo conductor, estando lejos de respetar el conocido “principio/nudo/desenlace” que toda historia debería tener.

La película cuenta sobre una joven de estricta crianza religiosa que apoyada solo por su padre, decide ir a la universidad. Una vez en ella, comienza a tener extraños episodios que la hacen sentirse demente, pero que, según párrocos amigos, se tratan de tormentos causados por una posesión demoníaca que la frágil adolescente lleva consigo.

La dirección esta a cargo de Hans-Christian Schmid (Distant Lights, Crazy, 23), y actuan Sandra Hüller (Madonnas, Midsommar Stories), Burghart Klaußner (23, Good Bye Lenin!, The Edukators), Imogen Kogge (King of Thieves, Barefoot, The Wedding Party) y Nicholas Reinke (The Lord of Edessa).

Terriblemente aburrida, la película no logra ser entretenida en ningún aspecto. El misterio manejado por la historia se vuelve irreverente con el paso de los minutos ya que nada termina teniendo sentido en esta cinta que termina en el medio del desarrollo de una historia que el director no supo contar de una forma adecuada.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 2/10







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Shutter ( Retratos del Mas Alla )


A diferencia de la mayoría de las remakes de este tipo, esta cinta en particular no intenta copiar al detalle a la cinta original, sino que lo que hace es realizar una propia versión de la visión del director, que tomando como base la historia original, decide cambiar muchos aspectos de su contenido, dándole otra forma y otra estructura para que, a fin de cuentas, el producto parezca algo nuevo y no una mera y repetitiva copia. Obviamente, al tratarse de una remake, y por más personalidad que tenga, hay elementos, y escenas sobre todo, que son casi un calco. Pero lo bueno reside en el cambio que se les da, ya que tanto en el suspenso y en el terror, como en el resto del film, la cinta adopta con gran fidelidad una dinámica bastante oriental, alejándola de la típica dinámica americana que sabe ser activa y vertiginosa para asegurar una repetitiva diversidad. El ritmo argumental de la película mantiene un estilo lento pero con mucha fuerza, evitando así caer en momentos densos o aburridos para centrarse de lleno en el tratamiento de las escenas de suspenso que suponen ser la base de la historia. Por su parte, el suspenso plasmado es un apartado bastante raro, ya que por un lado están todos los condimentos necesarios y la dinámica acompañan a la perfección creando climas de tensión muy buenos. Pero aun así, con todo listo, el director no logra sacar provecho de esto y no llega a explotar bien todas estas virtudes argumentales, haciendo perder así un poco el sustento del film, quizás por lo previsible de las escenas o por la propia obviedad de su desarrollo.

La historia cuenta sobre un fotógrafo y su esposa que, luego de casarse, viajan a Japón por trabajo. Una vez allí, a la joven y bella mujer le comienzan a pasar cosas extrañas, mientras se ve acechada por soledad que el trabajo de su marido le supone. Espantada por las cosas sobrenaturales que suceden a su alrededor, y atormentada por su marido que no le cree, decide investigar que es lo que esta pasando, hasta llegar a una verdad estremecedora que nunca hubiese imaginado.

La dirección esta a cargo del japonés Masayuki Ochiai (Infection, Dark Tales of Japan, Parasite Eve), quien a pesar de tener pocos pero buenos exponentes en su haber, en esta ocasión la historia se le va un poco de sus manos. Actúan Joshua Jackson (Cursed, The Skulls, Urban Legend), quien se hizo conocido gracias a la serie Dawson's Creek. Le siguen la hermosa Rachael Taylor (Man-Thing, See No Evil, Transformers), David Denman (When a Stranger Calls, Big Fish, The Nines) y John Hensley (Teeth, Fifty Pills, Peoples).

Remake de la espectacular película tailandesa homónima, esta cinta esta lejos del resultado original, ya que a pesar de tener todos los detalles necesarios que la diferencian del resto de las remakes de cintas orientales, no tiene la fuerza suficiente ni logra resaltar el suspenso de una forma convincente o realmente impactante, haciendo que sea una aceptable remake pero no así una buena película.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 6/10







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- Poster del Film Original -




The Changeling ( Al Final de la Escalera )


El productor Mario Kassar nos trae esta película de suspenso y terror, a mi entender sobrevalorada en su época, que fue prima y hermana de clásicos como The Shining o The Amityville Horror, entre otras, tomando inspiración de algunas y dándole inspiración a tantas otras luego de la fecha de su estreno, en 1980. Quizás, acostumbrados al ritmo intenso de los films de hoy en día, la dinámica de esta cinta puede parecer un poco lenta, pero en realidad es justo lo que la historia necesita, ya que la música elegida para generar los climas de la cinta tiene una clama y tranquilidad particular que, en contraposición con lo que transmite, logra crear dignos momentos de tensión. Así mismo, el gran porte de la casona elegida para el transcurso de la cinta permite que se utilicen dos recursos esenciales: por un lado, los interminables paneos y los meticulosos encuadres le dan un notable empujón a la dinámica del film; por otro lado, la inmensidad del lugar otorga un magistral sentimiento de soledad, desolación e inseguridad, factores claves para el suspenso pretendido. Con todo el misterio resuelto a poco mas de pasada la media hora de la película, la trama se vuelve un tanto inconsistente a causa de la falta de hechos y situaciones interesantes, por eso mismo el final se prolonga mas de lo necesario por no poder resolverse con firmeza.

La historia cuenta sobre un hombre que luego de la trágica muerte de su esposa e hija, decide mudarse casi de apuro a una casona majestuosa pero extrañamente disponible hace años. Luego de instalarse, comienza a sentir ruidos extraños y hechos tenebrosos que lo hacen poner en duda su cordura. Pero luego de no ser el único que siente dichas manifestaciones, comienza a investigar que fue lo ocurrido en esa casa y por que los espíritus que allí habitan no quieren a nadie dentro de la residencia.

La dirección esta a cargo del veterano Peter Medak (Species II, Pontiac Moon, The Men's Club), quien en proporción tiene pocos largometrajes realizados, aunque una infinidad de participaciones como realizador en series de la talla de The Professionals, Remington Steele, Otherworld, The Twilight Zone, Tales from the Crypt, Law & Order: Special Victims Unit, Carnivàle o Masters of Horror, entre otras. Actúan George C. Scott (Firestarter, The Exorcist III, Patton), Trish Van Devere (The Day of the Dolphin, Hollywood Vice Squad, Messenger of Death), Melvyn Douglas (The Vampire Bat, The Lone Wolf Returns, The Shining Hour) y Jean Marsh (Willow, Return to Oz, The Limping Man).

Los últimos minutos en el final de la cinta concentran toda la tensión y el suspenso esperado, sin embargo, este mismo final no deja de ser un tanto confuso. Una película que comienza a perder su fuerza desde temprano a falta de un buen sustento argumental y un suspenso más trabajado.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 5/10







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- Poster de Cine Original -




Epoch.


En todos los géneros del cine americano tienen lugar sus contados enemigos, y en esta cinta, los (según ellos) mexicanos resentidos, los chinos y los rusos (también según ellos) atómicamente peligrosos y los supuestos alienígenas que siempre invaden a los EE. UU. se hacen presentes. Estos factores son el resultado de los clichés más absurdos del cine Americano, resultando trillados y finalmente, cómicos. Como todo film de ciencia ficción, el apartado de FX es un aspecto muy importante, y en este caso, si bien algunos pequeños detalles de los FX 3D no logran ser óptimos, la calidad de las animaciones restantes es bastante fluida y las texturas implementadas en distintos diseños muy bien recreados, constituyen un importante aspecto visual que dadas las características de la trama, sirven como un eficaz sostén dentro del ritmo argumental de la cinta, que no es demasiado activo, y salvo en algunos pequeños momentos donde la acción se vuelve protagonista, el resto del metraje brilla por tener grandes altibajos en cuanto a su visión del entretenimiento, quizás a causa de la baja producción del producto. Y, así como los FX 3D gozan de una aceptable calidad, los FX digitales y la edición resultan ser bastante mediocres, interfiriendo de una manera un tanto negativa por sobre el apartado visual que la cinta propone. La historia, por su parte, es bastante original, tomando varios detalles científicos que la hacen más interesante. Pero el problema recae en el plasmado de esta historia, ya que al no tener el presupuesto necesario que la ostentosidad de la trama requiere, se terminan simplificando varios hechos y resoluciones de una manera un poco brusca, casi rustica, que afectan de lleno la calidad final del producto en cuestión, ya que por momentos queda en evidencia la falta total de fuerza para complementar lo pedido por el guión.

La historia cuenta sobre un grupo de soldados e investigadores que son enviados hacia uno de los descubrimientos más grandes de todos los tiempos: una suerte de “montaña” o “pirámide” de proporciones épicas ha salido de la tierra y se ha posado, de forma asombrosa, sobre el suelo terrestre. EE. UU., suponiendo que se trata de inteligencia extraterrestre, llega con rapidez a la zona y decide investigar por cuenta propia en un país ajeno, suponiendo esto una amenaza a los convenios internacionales con los países cercanos que también quieren investigar.

La dirección esta a cargo de Matt Codd (Shark Hunter, Dragon Dynasty, Wraiths of Roanoke), quien tiene una carrera mas prolifera como ilustrador en los departamentos de arte de películas como The Chronicles of Riddick, Terminator 3: Rise of the Machines, Men in Black, The Lost World: Jurassic Park, Judge Dredd y otras. Actúan David Keith (Firestarter, U-571, Behind Enemy Lines), Stephanie Niznik (Memorial Day, Star Trek: Insurrection, Spiders II: Breeding Ground), Ryan O'Neal (The Big Bounce, Barry Lyndon, Zero Effect) y Brian Thompson (Mortal Kombat: Annihilation, Star Trek: Generations, Fright Night Part 2).

El final de esta cinta estrenada en el 2000, poco tiene que ver con el alma del film, ya que deja todo el desarrollo de lado al no responder ninguna de las preguntas planteadas ni tampoco darle mayor importancia a las teorías que el propio guión maneja.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 5/10







- Otro Poster -




The Eye ( El Ojo del Mal )


Adaptar películas orientales no siempre fue un acto comercial, quizás en algún entonces podría haber generado cierta vergüenza admitir que un americano “tomo prestada” la idea de una película asiática para hacer su propio film. Sin desmerecer a nadie, creo que todos recordaremos a la afamada y grandiosa película de Akira Kurosawa llamada Shichinin no Samurai (The Seven Samurai – 1954), así como también de su contraparte americana llamada The Magnificent Seven (Los Siete Magníficos – 1960), dirigida por John Sturges y protagonizada por Yul Brynner, Eli Wallach, Steve McQueen, Charles Bronson y James Coburn, entre otros. Es decir que esto de la moda de las remakes no es algo nuevo, solamente que antes la “copia” no era tan evidente y se trabajaba un poco más para lograr un nuevo y diferente producto. Hoy en día esto ya no importa, y tanto los productos como los directores se esfuerzan cada vez mas en quitarle personalidad al producto y tratar de hacer estas remakes lo mas idéntico posible al producto original. Pero, lo que realmente sorprende es el por que. Demás esta decir que la falta de ideas y de historias originales abundan por estos tiempos, pero más allá de todo eso, creo que hay un tópico más social que se refiere al cansancio de la gente. El publico se canso de ver infinitas sagas como las de Jason, las de Freddy, las de Chucky, de Pumpkinhead, ect… así como también se canso de ver ataques extraterrestres, animales mutados por algún desecho toxico o asesinos seriales que matan por pura diversión. Y las productoras americanas, frente a este disgusto de la gente y frente a una creciente expansión del cine asiático, no tuvieron mejor idea que comenzar a hacer remakes de estas recientes películas. Pero separemos los tantos, aquellos que somos amantes del cine de terror oriental nos sorprende la variedad de temas, temáticas, tópicos, motivos, causas y efectos que las historias de estos film poseen. Por eso, en la variedad se encuentra la calidad. Sin embargo, los americanos saben solamente hacer remakes de las cintas mas “conocidas”, y vuelven a caer en un repetitivo cansancio. Por que? Primero, por que no saben recrear el alma de las cintas asiáticas, y segundo, y quizás lo peor, es que hacer las mismas cintas del típico fantasma con cuentas pendientes aburre. Si ya aburre en su estado original, mucho mas lo hace cuando es una remake que supone un presupuesto elevado para asegurarse la taquilla correspondiente. La cinta de hoy se llama The Eye, y es la versión americanizada de la estupenda obra de los fantásticos hermanos Oxide y Danny Pang llamada Gin Gwai (El Ojo – 2002). Ciertas remakes de este estilo optan por darle una nueva visión a la cinta, aunque no son muchas. En otros casos, el traspaso de una dinámica a otra, termina opacando al producto original. En este caso en particular, los directores decidieron (y supieron) mantener viva el alma de la cinta, mostrando una esencia fiel y un ritmo muy similar a la del excelente producto original. Sin embargo, la cinta tiene varios altibajos difíciles de pasar por alto, ya que influyen directamente sobre el estilo narrativo, que luego de los primeros 40 minutos de metraje, deja de tener esa esencia oriental que predominaba y comienza a hacerse mas americana, sin encontrar el rumbo y logrando generar algunos pasajes bastante densos, por no querer dejar de lado su ostentoso, aunque limitado, costado de “blockbuster”. Quizás como excusa, el aspecto visual si es muy similar a la película original, sobre todo en el tratado de las luces y en las locaciones. Como era de esperar, se la intenta dar un toque oriental en ciertos detalles y condimentos de la historia, así como también se intenta mistificar un tratamiento quirúrgico que, aunque en la cinta original da resultado por su contexto, en esta no tiene mucho sentido aparente. El aspecto técnico es bastante simple y el apartado de los FX es casi nulo, tomando un poco de fuerza hacia el final. Lamentablemente, la fuerza y el impacto que tenia el final de la cinta original en este caso no llega a ser ni la décima parte, no solo por una cuestión visual, si no por que le dan un vuelco importante e irreverente a la historia, metiéndose de lleno con el pueblo mexicano y las creencias religiosas de su cultura.

La historia cuenta sobre una bella joven que es operada de la vista, ya que había quedado ciega de pequeña y esta operación era su oportunidad de volver a ver. El transplante fue exitoso y poco a poco, con ayuda profesional, la protagonista comienza a recuperar su vista. De tal forma lo hace, que logra ver a los muertos, a ciertas almas errantes que deambulan entre los vivos, sobre todo, a esos espíritus malignos que vienen a llevarse las almas de las personas que están a punto de morir. Desesperada, y creyendo que se esta volviendo loca, comienza a investigar quien fue la donante para su operación, y descubre una terrible historia detrás de todo que se dispondrá a resolver aun cuando su propia vida puede estar en juego.

La dirección esta a cargo de la novata dupla francesa formada por David Moreau y Xavier Palud, responsables de la convincente Ils. Quien adapto el guión original a este desastroso relato americano se llama Sebastián Gutiérrez, un venezolano responsable de la dirección y el guión de la película Rise: Blood Hunter. Actúan la bella Jessica Alba (Fantastic Four & 4: Rise of the Silver Surfer, Into the Blue, Idle Hands), Alessandro Nivola (Goal! & Goal II: Living the Dream, Jurassic Park III, Face/Off), la hermosa Parker Posey (Josie and the Pussycats, Blade: Trinity, Superman Returns) y Rade Serbedzija (The Saint, Snatch, Shooter).

Sin tener puntos fuertes ni algo para destacar, la película no logra asemejarse dignamente al producto original, ya que ni siquiera ofrece algo de suspenso o de terror, grandes sustentos de la versión asiática. En esta, parece que el suspenso y el terror están reemplazados por un drama incierto que queda en la nada, en una cinta donde se simplificaron todos los hechos importantes quitándole así la magnitud necesaria a la dinámica argumental y el ritmo narrativo, que quedan en un plano totalmente secundario y olvidado.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 4/10







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- Poster del Film Original Gin Gwai -




The Stand ( Apocalipsis )


La Biblia ha sido retratada varias veces en la pantalla grande, contando historia que ella misma relata, o tomando prestado algunos datos para construir nuevas historias épicas. Es por eso que, quizás, la parte mas llamativa por la cantidad de datos, personajes y símbolos sea el Libro del Apocalipsis, del apóstol Juan, que corresponde al ultimo libro del Nuevo Testamento… al menos para los Católicos Apostólicos Romanos. Por su carácter profético, otras ramas del cristianismo, como los Protestantes, conocen este libro como el Libro de las Revelaciones. Lo intrigante de esta parte de la Biblia, como ya sabrán todos, es el fin del mundo, el fin de la raza humana a manos de quien sabe que, ya que las metáforas en el libro son muchas e inciertas. Los 4 Jinetes del Apocalipsis, las bolas de fuego, los siete sellos y trompetas, el dragón y las bestias, y otros tantos detalles que hacen, hicieron y harán las delicias de los escritores del género de terror. Para poner ejemplos, podríamos nombrar, por un lado, a películas como The Passion of the Christ (La Pasión de Cristo – 2004) dirigida por el controversial actor Mel Gibson. Este tipo de películas marca una tendencia verídica y comprometida con el texto, intentando serle fiel y respetuoso. Por otro lado, y totalmente contrario al film mencionado anteriormente, podemos colocar a Constantine (Francis Lawrence – 2005), basada en el comic Hellblazer, siendo un producto mucho mas comercial, que apunta al terror y toma solo ciertos elementos de la Biblia para generar una historia nueva. Como ya he comentado en otro post, Stephen King no es ajeno a los conocimientos sobre los textos sagrados y nos vuelve a traer, en rotulo de escritor de la novela, así como de escritor del guión y productor, esta cinta en formato de miniserie llamada The Stand (Apocalipsis – 1994). La dinámica de la película, activa constantemente, se va formando no solo de diferentes situaciones sino también de diversos personajes que, en un principio, nada tienen que ver el uno con el otro. Es por eso que el ritmo argumental resulta ser estructurado, mostrando un estilo narrativo pausado y meticuloso, que va analizando escena por escena y de esa forma logra crear una historia que con el paso de los minutos se va haciendo mas intima y va poniendo en el mismo lugar a los protagonistas, uniéndolos con un particular punto en común. A su vez, la trama logra ser atrapante no solo por el misterio planteado, sino también por la temática y, sobre todo, por el desarrollo elegido por el director para plasmar la historia. Pero a pesar de todo esto, quizás por la misma extensión de la cinta, logramos notar que, incluso cuando el guión tiene mucho condimento dramático, algo de suspenso y misterio, la dinámica general, llena de altibajos en su ritmo y con un buen sustento en la historia, deja mucho que desear en cuanto a la fluidez argumental, haciendo que por momentos, en la continuidad de las pequeñas escenas, logre aparecer una disimulada pero sentida densidad que termina aburriendo. Así mismo, hay un constante “juego cronológico” (por llamarlo de alguna forma) con las fechas y las locaciones que puede desconcentrarnos, haciéndonos perder la continuidad de la historia sin saber realmente donde estamos situados. El despliegue de producción es ostentoso y muy bien manejado, donde se puede notar un trabajado y meticuloso cuidado de los elementos que van componiendo tanto la cinta en general como las escenas en particular, dándole vida a todos los climas y ambientes que se pueden apreciar. Por otro lado están las actuaciones, que si bien este apartado cuenta con una variada presencia de actores conocidos que destacare más adelante, algunas representaciones secundarias son realmente muy malas, llevando al límite del absurdo a ciertas escenas que componen el metraje. En el apartado técnico de los efectos especiales, los FX digitales logran ser bastante convincentes para tratarse de una suerte de miniserie, ya que a pesar de no contar con un abultado presupuesto, logran brillar por cuidar de los más pequeños detalles y así conformar un aspecto visual que logra su cometido sin ser extremadamente ostentoso y digital. Y como remate, quizás inesperado, el final es bastante vacío, carente de fuerza alguna, ya que no termina de cerrar la idea principal que le da forma a la historia, y, si bien por un lado es un final bastante cortante y repentino, la escenas final, a mi humilde parecer, esta totalmente demás, ya que sigue recolectando dudas en lugar de responder las tantas preguntas que quedaron en pie durante el plasmado de esta producción.

La historia cuenta sobre las desdichas de decenas de sobrevivientes cuando una plaga causada por seres humanos comienza a exterminar a todo habitante sobre la tierra. Los que no han muerto, es a causa de ser inmunes a este virus mortal. Pero, aun cuando se les encomienda la tarea de repoblar la tierra y acabar con el mal que acecha, ni ellos mismos saben cual será su destino. Por suerte, todos sueñan con una anciana que los llama a reunirse en un mismo lugar, para formar lo que será una nueva comunidad y así poder comenzar de nuevo, y, de paso, acabar con el mal que ha venido a sacar provecho. Este mal es un hombre que aprovecha la aniquilación del virus para reclutar gente impura, y así crear su propia sociedad que llevara el caos por todo el mundo. Pero los 4 enviados a acabar con todo esto tiene algo mucho más fuerte que todo el mal: los une la fe en cristo, y, sobre todo, la fuerza que la anciana supo contagiarles. Solo con estas armas, emprenderán un camino lleno de peligros para traer nuevamente la paz entre los seres humanos.

La dirección esta a cargo del mediocre Mick Garris (Critters 2: The Main Course), quien se ha dedicado a hacer productos para TV como la readaptación en miniserie de The Shining o la mas reciente Desperation, ambas de Stephen King. También cuenta en su haber con las aburridas Riding the Bullet y Sleepwalkers, también del señor King. Por otro lado, supo dirigir capítulos de series como Tales from the Crypt, Amazing Stories, The Others y Masters of Horror. Todas ellas, sin éxito alguno. Actúan Gary “Tte. Dan” Sinise (Forrest Gump, Apollo 13, The Forgotten), Molly Ringwald (The Breakfast Club, Not Another Teen Movie, Pretty in Pink), Jamey Sheridan (A Stranger Among Us, Let the Devil Wear Black, Syriana) y Laura San Giacomo (Sex, Lies, and Videotape, Pretty Woman, Havoc). Le siguen Rob Lowe (Wayne's World, Contact, Salem's Lot), Ossie Davis (Bubba Ho-tep, The Client, Malcolm X) y Shawnee Smith (The Blob, Carnival of Souls, SAW I, II, III & IV), entre otros tantos.

Como no podía ser de otra forma, se nombra a la ciudad de Maine en el relato. Además, podemos ver cameos del mismo director de la cinta, Mick Garris, del escritor y productor de la cinta, Stephen King, de los directores John Landis, Tom Holland y Sam Raimi, y de los geniales e incomparables Kathy Bates y Ed Harris. Como detalle final y bastante acertado para cinéfilos, podemos ver en la escena final al protagonista usando el mismo bastón que usaba Andre Linoge, el “malo” de la película Storm of the Century.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 6/10






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- Caratula del Libro The Stand, de Stephen King -




Jumper.


Lamentablemente, la ciencia ficción, a mi gusto, es de los géneros que aprecio pero que más me hace esperar para poder disfrutar de un buen exponente. Películas que me marcaron recuerdo pocas, pudiendo poner el ejemplo de Terminator 2: Judgment Day (James Cameron – 1991), The Matrix (Andy Wachowski & Larry Wachowski – 1999), Alien (Ridley Scott – 1979), Blade Runner (Ridley Scott – 1982), Dune (David Lynch – 1984), Equilibrium (Kurt Wimmer – 2002), Predator (John McTiernan – 1987), The Thing (John Carpenter – 1982), The Butterfly Effect (Eric Bress & J. Mackye Gruber – 2004), Akira (Katsuhiro Ôtomo – 1988) o la trilogia Back to the Future (Robert Zemeckis – 1985/1989/1990). Esas me han marcado, han sido clave en alguna etapa de mi vida que todavía recuerdo con emoción. Películas llenas de imaginación que han colmado mis más altas expectativas con guiones inimaginables e imágenes sorprendentes, con estilos visuales diferentes pero con un apartado de efectos especiales que dejaría a cualquiera boquiabierto. Sin ser claves pero aun así, logrando ser de alto impacto también podríamos nombrar a Close Encounters of the Third Kind (Steven Spielberg – 1977), The Fifth Element (Luc Besson – 1997), Dark City (Alex Proyas – 1998), Stargate (Roland Emmerich – 1994), The Abyss (James Cameron – 1989), Jurassic Park (Steven Spielberg – 1993), Independence Day (Roland Emmerich – 1996) y otras tantas que seguro olvido. Muchos se preguntaran como pude haber incluido en estas listas a ciertas películas y como pude ni siquiera nombrar a otras, como Star Wars o Star Trek. Y para ser sincero, trato de ser lo mas abierto con mis gustos, pero lo que no me gusta o no me convence no lo nombro, por que no quiero pecar de snob o algo que se le parezca. Por eso, a mi entender, las películas de ciencia ficción tienen que tener particulares detalles que son vitales y que, quizás, por eso mismo es que me cuesta, últimamente, encontrar una buena película que pueda encasillar dentro de este genero. Y es por eso, también, que he quedado sorprendido al ver la cinta Jumper, que nos regala un comienza adrenalinico como toda película tendría que tener, independientemente del genero. La película comienza acelerada, con situaciones de acción constantes que atrapan por ir al grano sin preámbulos. Todo esto, de la mano de una dinámica totalmente activa que se ve enriquecida por el particular tratado visual que el director utiliza dándole un plus al ritmo narrativo que va a regir durante todo el metraje, complementándose con acción, aventura, efectos especiales y un entretenimiento que promete desde los primeros minutos. El repertorio de locaciones, muy convenientes para la temática de la cinta, nos muestra muchos de los lugares más populares y hermosos del planeta, y si bien en algunas de las escenas hay pequeñas ayudas de los FX digitales, aun así podemos apreciar este apartado en toda su magnitud. Por eso mismo, la combinación de efectos especiales es simplemente soberbia, entremezclando los FX digitales y los FX 3D mediante una edición digna de un Oscar de la Academia de una forma impecable, cuidando los detalles de los diseños 3D y de las tantas cámaras en movimiento que se utilizan en escenas completamente sobre fondos verdes. Una vez más, la grandeza de los efectos especiales se centra en el cuidado de los detalles, aspecto que tantas veces resalto en mis reseñas. La historia es un tanto básica y simple, pero se camufla detrás de una idea bastante original, que no tiene escenas de mas ni de menos, no tiene momentos aburridos y logra ser un producto atrapante y entretenido gracias al plasmado que el director diseño, mostrando una sublime e inteligente edición que se convierte en la base de la continuidad de la cinta. La acción, como no podía ser de otra forma, es vertiginosa, sin respiro, siempre dando lo mejor de si mismo sin caer en huecos argumentales absurdos, ya que logra mantener la misma fuerza desde el comienzo hasta el final, asegurándose así de no extralimitarse en lo fantástico y mantener la supuesta veracidad científica que recorre a la trama.

La historia cuenta sobre un pequeño a quien su madre abandono a los 5 años de edad. Siendo el hazmerreír de la escuela, vive enamorado de una joven que apenas sabe que existe. Un buen día, le regala un obsequio a esta joven y un niño matón del colegio se lo quita y lo tira sobre un lago congelado. El joven protagonista, impulsado por el amor, decide ir a buscarlo, pero, como era previsible, el lago se rompe y el cae en las aguas heladas. De repente, en el peor momento de desesperación, aparece, junto a un montón de agua, en una biblioteca, donde todos lo miran espantados por la repentina aparición. Desde ese momento, el joven se da cuenta de que tiene el poder de trasladarse en el espacio a su gusto, siempre y cuando conozca el destino a donde va a ir. Como medio de sobrevivencia tras dejar su casa, comienza a robar bancos y a hacer una pequeña fortuna, hasta que un día es interceptado por una agencia que se especializa en encontrar y aniquilar a estos “saltadores”. Junto a su amor de la niñez y un nuevo “saltador” que conoce de mera casualidad, intentaran librarse de los agentes que los persiguen para seguir viviendo la buena vida que llevaban hasta el momento.

La película esta dirigida por Doug Liman (The Bourne Identity, Mr. & Mrs. Smith, Swingers), quien hace un excelente trabajo sobre el guión que escribió el mas conocido David S. Goyer (entre otros), a quien recordamos dirigiendo cintas como The Invisible o Blade: Trinity, y escribiendo otras como Demonic Toys, Dark City, Blade Trilogy o Batman Begins. Aun así, Goyer y Cia. se basaron en la novela homonima del escritor americano de ciencia ficción Steven Gould. Actúan Hayden Christensen (Star Wars: Episode II - Attack of the Clones & Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith, Awake, The Virgin Suicides), Samuel L. Jackson (Pulp Fiction, Die Hard: With a Vengeance, Shaft), Rachel Bilson (Unbroken, The Last Kiss) y Jamie Bell (Billy Elliot, Deathwatch, King Kong), además de una pequeña participación de la cada vez mas hermosa Diane Lane (Untraceable, Unfaithful, Judge Dredd).

Mas allá de algunos puntos flojos… pequeños pero flojos al fin, de un guión un tanto frívolo y una simpleza evidente en el alma de la cinta, la película logra ser un muy buen exponente del genero, donde el cuidado de los detalles y las ganas del director de entretener al espectador se convierten en el punto fuerte de esta recomendable película que por mas que no quede en el recuerdo, logra convencer.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 8/10







- Otros Posters -







- Caratula del Libro de Steven Gould: Jumper -




One Missed Call ( Una Llamada Perdida )


Fue en 1999, y gracias a la magia de Internet, cuando logre hacerme de la película japonesa Ringu (The Ring – 1998), dirigida por Hideo Nakata, basándose en la novela de Kôji Suzuki. Fue en ese entonces, y sorprendido por la fuerza y el terror de la cinta, cuando decidí comenzar a darle una oportunidad al cine asiático, cine al cual tenia considerado como “denso y aburrido” a causa de una tantas películas que había visto con anterioridad, aunque no del genero del terror. Comencé a conocer a maestros como Takeshi Kitano, Takashi Miike, Oxide Pang y Danny Pang, Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom, Takashi Shimizu, y un largo etc. que, por supuesto, me llevo a ver películas del inigualable Akira Kurosawa. Pero dejando a Kurosawa de lado, lo que mas me llamaba la atención de estos realizadores de cine de terror era el suspenso dinámico con el que rellenaban a sus historias, un suspenso punzante y fuerte, catatonicamente visual que se adentraba en mi cuerpo y me hacia helar la sangre. Recuerdo que desde ese entonces me hice casi adicto a este cine, y he visto cientos de exponentes, buenos y malos, como es de esperar. Pero, en ese entonces, no imagine que los americanos, que me tenían acostumbrado a un cine muy diferente a este, iban a agotar sus ideas y, frente a un supuesto éxito garantizado, se iban a poner a reversionar estas cintas orientales de una forma tan… equivoca. Como ya he reseñado otros bodrios similares, le llego el momento a One Missed Call, remake de la película Chakushin Ari del 2003, dirigida por Takashi Miike basándose en la novela de Yasushi Akimoto, quien mas tarde tuvo una mas floja (aunque mas terrorífica) continuación llamada Chakushin Ari 2, estrenada en el 2005 y dirigida esta vez por Renpei Tsukamoto. El éxito de esta saga no termina ahí, y llega, en el 2006, Chakushin Ari Final, dirigida por Manabu Asou. En el 2008, se estrena esta remake que resulta ser una producción entre Japón, EE. UU. y Alemania, que si bien no fue un fracaso de taquilla, no llego a ser el producto cinematográfico que se pretendía. La película intenta ser fiel a la original, y pretende mantener una dinámica similar, aunque claro esta, el ritmo impuesto por los occidentales participes de la cinta le dan un movimiento mas activo, denotando ya una diferencia casi crucial que la aleja grandes distancias del producto de Takashi Miike. Como de la mano de un cuentagotas, podemos comparar escena por escena y situación por situación con el film asiático, donde el suspenso pierde un poco de fuerza a causa de la contrariedad constante con el factor sorpresa, recurso del cual pretende sustentarse la historia de una forma errónea y poco inteligente, ya que lo que en la original asustaba, en esta solamente pasa casi desapercibido. Así mismo, el director falla en no profundizar un poco más sobre los detalles de los personajes, por que, como es sabido, lo orientales tienen una forma mas onírica y metafórica de profundizar sobre sus guiones, y los americanos tienen una dinámica mas rápida y concisa que no deja lugar a las explicaciones implícitas. Por lo tanto, como decíamos antes, al rehacer esta cinta oriental con la estructura americana, el alma de la historia en si se pierde totalmente junto al suspenso y a la tensión que regalaba la original. De esta forma, es que el final necesita de redundantes explicaciones y presenta una nueva vuelta de tuerca ausente en el producto original que, intentando darle un sentido diferente a la cinta, la termina de hacer confusa y le quita un poco el sentido, haciendo de ese mismo y simple final, una debacle de sentidos que nunca termina de aclararse. Intentando darle un toque más oriental, la fotografía esta bien cuidada y guarda los mismos ambientes que la original. Las locaciones son bastante similares sirviendo también para esta remake, y los efectos especiales, en su mayoría FX digitales, están a la altura de una buena producción americana, sabiendo ayudar en los climas de suspenso como la historia lo requiere.

La historia cuenta sobre un joven que queda realmente traumatizada por la muerte de dos amigos en pocos días. Solo ella, logra darse cuenta de que existe una similitud entre las dos muertes: días antes de estas, ambas personas habían recibido una extraña llamada al celular, donde escuchaban como iban a morir, con fecha y hora exactas. La joven, al confirmar sus sospechas, acude a la policía, que como era de esperar, no le cree nada de lo que dice… a excepción de un joven policía, que ha sufrido la muerte de su hermana de la misma forma en que la protagonista relata. Juntos, tendrán que entender y averiguar donde ha empezado la cadena de llamados, para así poder detenerla y que nadie más muera.

La floja dirección esta a cargo del francés Eric Valette (Maléfique), quien realiza su segundo largometraje en su corta carrera. Actúan Shannyn Sossamon (A Knight's Tale, 40 Days and 40 Nights, Catacombs), Edward Burns (Saving Private Ryan, A Sound of Thunder, 15 Minutes), Ana Claudia Talancón (El Crimen del Padre Amaro, The Virgin of Juarez, Love in the Time of Cholera) y Ray Wise (RoboCop, Rising Sun, Dead End).

Lamentablemente, no logro imaginar el impacto de esta cinta ya que vi la original con anterioridad. Sin embargo, y aun cuando se le intento dar un aire mas americano para lograr vender, a la estructura de la cinta le falta mucha fuerza y determinación, ya que solo se conforma con ser una remake mas, de esas que no intentan innovar o apostar a mas dotando a la historia de la visión particular del director de turno.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 3/10








- Poster de Chakushin Ari -




Gong Fu Guan Lan ( Kung Fu Dunk )


Takehiko Inoue es un magaka reconocido, de 41 años de edad, nacido en Kyushu, la tercera isla más grande del Japón. Como en muchas secundarias del país, de joven practicaba baloncesto con frecuencia, siendo uno de sus sueños triunfar en dicho deporte. Pero las vueltas de la vida lo hicieron ser conocido no como jugador de basketball, sino por ser el creador de un manga donde el tema central era este deporte. El manga, llamado Slam Dunk (Suramu Danku en versión original) consta de 31 tomos recopilatorios aquí en la Argentina, donde también se transmitió el anime de 101 capítulos. Y existen, como en la mayoría de los animes, 4 OVAs que intentan redondear la serie. Pero como todo es consecuencia de todo, vale hablar, antes de seguir, de la película que movió los hilos iniciales de esta moda: Shaolin Soccer (Shao Lin Zu Qiu – 2001), de y con Stephen Chow. La película, sin estar basada en ningún anime ni manga, estaba inspirada, quizás, en lo que aquí se conoció como “Los Supercampeones” (Kyaputen Tsubasa originalmente, Captain Tsubasa en ingles), un anime de mucho éxito que contaba las andanzas de un jugador de fútbol, el popular deporte mundial. La película tenía superpoderes y movimientos dignos del anime, donde los efectos especiales no se hacían ausentes y deslumbraban a la audiencia por su gran mezcla de comicidad. Esa cinta, como dije antes, abrió el camino de la aceptación occidental a este tipo de productos, a los que luego se les sumaron, entre otros, The Prince of Tennis (Tennis no Oujisama – 2006), y también podríamos incluir a Initial D (Tau Man Ji D – 2005). Pero la película que vamos a reseñar hoy, llamada Kung Fu Dunk, esta inspirada, solo inspirada, en la creación de Takehiko Inoue Slam Dunk, de la cual comentamos algo al principio. Como en los productos que enumeramos renglones atrás, la comicidad no es ajena a esta historia, volviéndose un recurso constante en la dinámica de la cinta, sin dejar que el entretenimiento pretendido caiga en un pozo, ya que la película, incluso en los momentos carentes de acción, logra mantener la fuerza necesaria para no aburrir en las escenas que se exceden en duración. Las escenas de luchas, como es de esperar, son realmente increíbles, con unas coreografías insuperables en su dinámica, que se acentúa gracias a una edición muy bien cuidada que entremezcla cámaras lentas y paneos de cámaras que condimentan las escenas de una forma notable, regalándole a la cinta un apartado de acción digno de una película exclusivamente de artes marciales. En el mismo camino, las escenas que muestran el desarrollo de los partidos de basketball también son muy buenas, tanto en la veracidad de los partidos, fusionando la clara y notable fantasía que era marca registrada y característica del anime y del manga, con una destacable comicidad inequívoca y una acción que lleva a riendas el ritmo narrativo de dichas escenas. También vale destacar la banda de sonido, su OST, donde cada tema parece haber sido concebido para la escena donde se escucha, ya que mantiene el alma que transmiten las imágenes con una fluidez realmente sorprendente. Pero si, como esta a la vista, no todo es color de rosa en esta cinta: las actuaciones son bastante malas, con poca fluidez y mucha sobreactuación. Los personajes son pocos carismáticos y están tratados sin profundidad, al igual que la historia, que mas allá de ser repetitiva y estar llena de clichés, peca por ser trillada y sin sentimiento ni fuerza para sustentarse. Por eso mismo todo recae en la acción, en la comicidad y en el más puro entretenimiento que tiene la cinta, donde, si no le pedimos más, logra ser una aceptable forma de pasar el rato.

La historia cuenta sobre un huérfano que se cría en una escuela de kung fu. De grande, luego de ser echado de esta escuela, se cruza con un buscavidas, que al ver las habilidades de nuestro protagonista, inventa una historia y utiliza su pasado para convertirlo en la estrella del equipo de baloncesto local. Pero no todo será tan fácil, ya que a pesar de tener grandes habilidades marciales, no conoce lo básico del deporte y es ahí donde se hará de amigos que lo ayudaran. El ser famoso y vitoreado por los fanáticos del equipo, no es compañía suficiente a la hora de tener que enfrentar a un despiadado mafioso que hará todo lo posible por que su equipo gane el torneo local, motivo que llevara a nuestro amigo a desplegar todos sus poderes, que exceden los reglamentos de dicho deporte.

La dirección esta a cargo de Yen-ping Chu (Jackie Chan Is the Prisoner, The Assassin Swordsman, Lady in Heat), quien llevo una carrera dentro del genero de la acción y del romance, aunque ahora apuesta a la comedia adolescente un poco mas comercial. Actúan Jay Chou (Curse of the Golden Flower, Initial D, Secret), Charlene Choi (House of Fury, The Twins Effect & The Twins Effect 2, New Police Story), Eric Tsang (Divergence, Infernal Affairs Trilogy, Three Extremes 2) y Bo-lin Chen (Silk, The Eye 10, Twins Effect 2).

Con unos destellos dramáticos hacia el final bastante innecesarios, mostrándose como recurso para rellenar la historia, el final logra ser tierno y predecible, aunque correcto para el hilo de la película. Si esperamos más de un film de estas características, estamos frente a un error de conceptos y de géneros, ya que, a pesar de sus falencias, la película, hecha como un mero producto del entretenimiento, cumple con su objetivo principal, y entretiene.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 8/10








- Otros Posters -











The Thirteenth Floor ( The 13th Floor / El Piso 13 )


Daniel F. Galouye (F de Francis), fue un escritor americano de ciencia ficción que revivió sus fantasías mas tecnológicas entre 1920 y 1976, año de su muerte, con apenas pocos años mas que medio siglo. Autor solo de 5 novelas (Dark Universe (1961), Lords of the Psychon (1963), Simulacron 3 (1964), A Scourge of Screamers (1968) y The Infinite Man (1973)), el hombre que en su entonces fue solo un escritor mas de ficción, genero que en ese entonces había explotado con las invasiones extraterrestres, mucho tiempo después de su muerte, se lo valora como un visionario tecnológico, ya que uno de sus cuentos es considerado el “abuelo” (por decirlo de alguna forma) de la taquillera trilogía Matrix. Los que pensábamos que los hermanos Wachowski habían robado solamente de historias como el manga Ghost in the Shell de Masamune Shirow, la película Welt am Draht (El Mundo en el Alambre) de Rainer Werner Fassbinder, o de algunos relatos del escritor William Gibson (entre otras pequeñas similitudes), estábamos equivocados. La idea de una “matrix”, como se la conoce en la película, algo así como una dimensión paralela creada virtualmente, ya había sido parte del relato de Galouye, en 1964. Pero como no todo lo que brilla es oro, esta película que intento renovar la ciencia ficción solo se quedo en el intento. Fallido intento, si tenemos en cuenta que, precisamente, esta basada en la novela Simulacron 3, casi desconocida hasta el momento, y uno de sus productores fue el impulsivo Roland Emmerich, mas conocido en su oficio de director, llevando a cabo películas como Universal Soldier (1992), Stargate (1994), Independence Day (1996), Godzilla (1998), The Day After Tomorrow (2004) o la mas reciente 10,000 BC (2008). Pero sigo haciendo hincapié, en que todo esto no denota nada extraordinario en la concepción de la cinta. Mas allá de la evidente ciencia ficción del relato, la estructura argumental comienza a mezclar destellos del viejo policial negro de antaño con unos toques de misterio que, si bien ayudan a darle forma a la historia, la falta de acción en los primeros minutos de metraje hacen que la paciencia llegue al limite y la ansiedad por ver momentos argumentalmente explosivos quede un poco relegada al presentir como será el resto de la película, ya que genera buenas expectativas, que lamentablemente quedan en la nada. La historia esta contada y plasmada de una forma bastante particular y original, aunque podemos notar en la trama influencias de otras películas. Por eso mismo, intenta diferenciarse y apunta mas al misterio que a la ciencia ficción misma, y por intentar dotarla de una singular seriedad, la película se llena de diálogos extensos y demasiado prolongados en lo extenso de su propia dinámica, dejando la acción de lado y provocando varios traspiés en el ritmo planteado desde un principio. Pero, a pesar de todo, el diseño de arte es algo digno de destacar, demasiado bien trabajado para una película que paso casi desapercibida. En todo momento, podemos apreciar una fotografía de semblanza impactante, mostrando un gran trabajo en los constantes tonos opacos que no permiten el contraste entre fuertes colores brillantes, sobre todo cuando nos encontramos en los viajes dimensionales y atemporales que realizan los protagonistas. En el resto de la cinta, el cuidado de los equilibrios y de las gamas de colores tristes y grisáceos hace que el director de fotografía deje una marca bastante personal en la historia. En el mismo plano, se destacan también los efectos especiales, que mostrando algunos tímidos FX 3D, se superan en la edición mostrando grandiosos efectos digitales, que reconstruyen y recrean mundos nuevos e imaginarios de altísima calidad y detallismo.

La historia cuenta sobre un empleado de una empresa que se dedica a la informática, donde hace años se viene construyendo un mundo virtual al cual se puede acceder y participar como un personaje mas de esa dimensión que aparenta tener vida propia. Un día, la inesperada muerte del dueño de la empresa dentro de esta realidad virtual, y la llegada de una supuesta hija, hacen que el protagonista de la historia comience a investigar sobre posibles decisiones dentro de este mundo paralelo que exceden la programación con la que se lo creo. Al mismo tiempo, un policía comenzara a investigar al protagonista, ya que de ser el asesino, también es el único heredero y la fortuna del difunto.

Esta coproducción entre EE.UU. y Alemania de 1999 esta dirigida por Josef Rusnak (The Contractor, Quiet Days in Hollywood, No Strings Attached) quien es un verdadero desconocido en la industria, pero que tiene mas películas por estrenar que en su haber como director, algo que suena prometedor. Actúan Craig Bierko (Fear and Loathing in Las Vegas, Cinderella Man, Scary Movie 4), Armin Mueller-Stahl (Eastern Promises, The X Files, The Game), la bella Gretchen Mol (Rounders, The Notorious Bettie Page, 3:10 to Yuma) y Vincent D'Onofrio (Men in Black, The Cell, The Break-Up).

Mas allá de una interesante vuelta de tuerca, el final es bastante ambiguo, y separándolo en dos puntos de vista diferentes, por un lado peca por ser un tanto previsible, basándonos en como venia la estructura de la trama, y por otro, aunque suene paradójico, es inesperado, teniendo en cuenta que la historia ya no tenia nada mas para ofrecer. De todas formas, el final es demasiado feliz, demasiado redondo, y personalmente, no termina de convencer por su rápida resolución.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 5/10







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- Caratula de la Novela de Daniel F. Galouye -




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