MAX PAYNE.
Originalmente, Max Payne nació como un excelente juego de acción para PC. Su ambientación recordaba mucho a los policiales negros de la época dorada del cine americano, con esas calles muy típicas de New York, casi en penumbras, con nieve cayendo constantemente y con los personajes más oscuros que la historia policial no podía regalar. El juego se destacaba no solo por su dinámica y su incuestionable acción, sino también por tener un plus más que interesante que residía en poder activar a nuestro antojo (siempre y cuando la barra de energía estuviese completa) el tan famoso “Bullet Time”, es decir, la cámara lenta que nació gracias a los hermanos Wachowski en su trilogía The Matrix. Si combinábamos todos estos aspectos con la grandiosa historia que nos mostraba, era imposible no ilusionarse frente a la noticia de que este juego iba a ser adaptado a la pantalla grande.
Max Payne, dirigida por John Moore (Behind Enemy Lines, Flight of the Phoenix, The Omen) se estreno hace poco en los cines del mundo y, lamentablemente, no tuvo la respuesta que las productoras esperaban. La historia se mantiene bastante fiel a la original, e incluso con la dificultad que supone una adaptación, el escritor de la cinta sabe resolver este problema hasta el mismo final, donde peca de “Hollywoodense” y le quita toda la oscuridad que los ambientes suponían. Por su parte, las actuaciones son demasiado estructuradas y rígidas, sobre todo la de Mark Wahlberg, que pareciera haber ido a filmar sin ganas algunas. Este aspecto le juega en contra a la dinámica de la cinta, que suele caer en baches demasiado pronunciados, dejando de lado la acción necesaria y dando pie a ciertos momentos un tanto aburridos. Incluso, cuando parece que toda la acción ausente se va a concentrar en una sola escena, la mente nos juega una pasada y la dicha acción termina siendo solo un copetín, intentando impulsarse con una sola y simple escena de Bullet Time que apenas dura algunos segundos.
Mas allá de esto, visualmente la cinta está muy bien lograda, con focos de luz puntualizados que generan sombras y contraluces, para así darle oscuridad a los fondos donde transcurren los diálogos básicos y por momentos demasiado explicativos que nos ofrece el guion. Los personajes no tienen un tratado demasiado profundo, por lo que solo pasan a ser una parte displicente de la historia y no algo magnánimo como lo tendría que ser, al menos, su protagonista. La acción, como dije, termina siendo demasiado escasa y los momentos en que la hay las cámaras son confusas, tanto por sus movimientos bruscos como por la evidente falta de luz que el director no supo resolver.
A fin de cuentas, la cinta termina siendo una triste adaptación de un videojuego que podía llegar a mucho mas, y sin caer en lo bastardo de Alone in the Dark, lo podríamos poner en el mismo catalogo de esas películas basadas en excelentes videojuegos que no terminan siendo lo que pretenden. Como siempre digo, el querer ostentar más allá de los propios límites siempre juega en contra de directores de poco renombre que quieren salir a la luz de un solo empujón.
Puntuación: 5/10WANTED.
La cinta comienza con una fuerza única, mostrando un estilo fílmico moderno y ostentoso, muy parecido en su estructura a los grandes video clips que podemos ver en MTV. La exageración de ciertos elementos, y el abuso exclusivo de las cámaras lentas y los “headshots” (famosos por el videojuego Counter Strike) le dan un aire bastante original y, por ende, llamativo. La estructura es bastante simple y se alimenta del típico cliché del joven perdedor que de un momento a otro su vida cambia rotundamente y pasa a ser el héroe de la historia. Sustentándose en esto, nos presenta una trama firme, solida en su plasmado, que no se complica en detalles profundos ni en elementos complicados, sino que se dedica a ser lo más activa posible para lograr entretener al espectador. La edición cumple un papel importante en este cometido, ya que su concepción moderna e inquieta le da al film una dinámica muy particular, logrando atrapar no solo por su argumento sino también por su apartado visual.
La fotografía comienza regalándonos unos colores firmes y brillantes, que optan por mantenerse puros e intentan no crear demasiados contrastes, salvo en las escenas donde es inevitable. Los FX son los clásicos de una buena cinta de acción que se precie, con persecuciones, disparos y explosiones, solo que en este metraje se ve, particularmente, un ostentoso agregado de FX 3D para recrear, impecablemente, muchas de las escenas de acción que se convierten, después de un tiempo, en el verdadero sustento de la historia.
El film está dirigido por el ruso Timur Bekmambetov, quien nos está regalando de a poco la increíble trilogía “de la luz”, donde basándose en unos best sellers muy famosos de su país, ha compuesto las cintas Night Watch y Day Watch, ya estrenadas, y por llegar nos queda Twilight Watch, para el 2009. En esta ocasión, con producción americana, se baso en un comic para darle vida a Wanted, inmortalizando a uno de sus personajes en la bellísima Angelina Jolie. A ella se le unen el protagonista James McAvoy (Swimming Pool, Wimbledon, The Last King of Scotland) y el villano encarnado por Morgan Freeman, en una cinta entretenida, pero demasiado regular.
Puntuación: 6/10HERO WANTED.
Con un ritmo muy activo y mostrando escenas sin desperdicios, el film comienza de una forma prácticamente demoledora que no da tregua al espectador y nos mantiene apresados a nuestros asientos. Pero aun así, el principio de esta historia maneja una estructura un tanto confusa, llendo y viniendo entre los espacios cronológicos sin indicativo temporal alguno, haciendo que si entendamos lo que ocurre en el momento, pero que no sepamos donde estamos parados dentro de la trama. Con el paso de los minutos, las piezas se van acomodando y dejan ver una estructura más simple, aunque igual de comprometida con el presente y el futuro de nuestro protagonista.
La historia muestra un fuerte costado dramático, lleno de cuestiones muy particulares avocadas en las emociones y muchos sentimientos encontrados, que saben, en su momentos justo, hacerse a un lado y dejar pasar al frente a una acción cruda, sin miramiento alguno, lo más dura posible, con escenas que no llegan a ser del todo explicitas pero que logran contrastar con el lado más profundo de la cinta. El estilo fílmico y la edición se pueden apreciar con más detalle en estas escenas, donde los detalles están cuidados como se debe y todo cierra y se conjuga como la cinta lo amerita, regalándonos así un buen aspecto visual que difícilmente hubiésemos esperado dadas las condiciones de la producción y la orientación de la temática.
La historia cobra sentido hacia el final de la cinta, respondiendo a todas las preguntas planteadas. La estructura de este drama se termina de completar con buenas escenas de acción, sobresalientes para el reducido presupuesto que se maneja. La realización corre de la mano del novato Brian Smrz en su primera cinta como director, tras hacer sido stunt de unas 70 películas aproximadamente, entre las que se destacan Batman Returns, Jurassic Park, Tales from the Crypt: Demon Knight, Broken Arrow, Blade, Mission: Impossible II o Live Free or Die Hard, entre tantas otras. El protagonista de la cinta es el regular Cuba Gooding Jr., que no entrega la mejor de sus personificaciones, quedando obviamente lejos de lo que supo hacer en cintas como Men of Honor o What Dreams May Come.
Puntuación: 7/10.