À l'intérieur ( Inside )


El cine gore, desde sus comienzos, mostró ser, ni más ni menos, que una profunda anomalía sobre un atípico interés social por sobre la delicada consistencia del cuerpo humano, por explicarlo de alguna manera. Mientras el terror, en sus bases y raíces, se inclinan mas por mostrar elementos sobrenaturales, temas sobre lo desconocido, sobre el demonio, el infierno, la oscuridad, y otras yerbas, el subgénero del gore muestra una marcada puntualización sobre la destrucción misma de los cuerpos, ya sea mediante una tortura, una practica quirúrgica o de la forma menos pensada. Es decir, este subgénero es totalmente explicito y visceral, de lo contrario, no impactaría ni llamaría la atención. Pero quizás estos tópicos sirvan para los años 70 u 80, donde estos límites eran bien definidos y muchos directores de películas de terror no adosaban a sus cintas el determinado gore. El mismo George Romero, según dicen, fue quien creo como sustantivo de la palabra “gore” la palabra “splatter”, cuando le pidieron que definiera a su película Dawn of the Dead. El termino “splatter” viene del verbo, en castellano, “salpicar”, lo que creo que no necesita mas explicación. Por eso mismo, se podría decir que los mas añejos cinéfilos llaman Gore a este genero, mientras que los mas nuevos lo denominan Splatter. Pero como todo subgénero, este también tuvo sus divisiones: el “torture porn” es uno de los que se destaca, inclinándose a mostrar desvaríos sexuales mezclándose con desmembramientos de partes corporales, con ejemplos como Nekromantic. Pero el que quizás mas se destaco, y hasta de hizo comercial de alguna manera, es el “splatstick” (degeneración entre las palabras splatter y slapstick, termino utilizado para la comicidad grafica y violenta, muy utilizada por “los 3 chiflados”, o dibujos animados como “el correcaminos”), siendo fieles ejemplos películas como Bad Taste, Braindead o la saga Evil Dead. Hoy en día las cosas han cambiando y todos estos subgéneros ya casi ni se distinguen, debido a que los directores de hoy en día, buscando la originalidad, deciden absorber todos estos subgéneros y meterlos dentro de un solo producto. Algo parecido pasa con esta galardonada cinta francesa llamada À l'intérieur, que traída de la mano de Dimension Extreme, nos muestra una primera escena que rebosa originalidad y buen gusto por parte del director. La cinta maneja una dinámica verdaderamente acongojante, donde continuamente se nos trasmite un clima tenso y punzante que termina creando ambientes realmente inquietantes para el posterior y eficaz desarrollo de la acción. Por eso, la tensión de la película se construye mediante una música monótona y repetitiva, muy típica de los primeros slashers, allá por los 70s. Además, recayendo como el verdadero punto de impacto, la violencia explicita que muestra el film es de lo mas fuerte, visceral y efectivo que recuerdo haber visto en muchos años, con una contundencia visual impactante, que roza el gore de una forma pocas veces vista en una película que no pertenece al genero por completo, pero que resulta ser no apta para personas impresionables o de estómagos sensibles. El apartado de los FX, como no podía ser de otra forma, merece una mención especial, destacando que, por un lado, los FX 3D están dejados de lado en cuanto a la acción de la cinta, relegados solo a ciertos detalles visuales que ya podremos apreciar. Por otro lado, y quizás algo que anime a muchos melancólicos, el resto de los FX se basan en increíbles prostéticas y litros de sangre artificial entremezclados magistralmente por una edición meticulosa, que logra regalarnos sólidas y enfermizas escenas de asesinatos. Pero a pesar de todo esto, o mejor dicho, a causa de todo esto, la trama esta un poco descuidada, y termina siendo demasiado simple, a pesar de mostrar un desenlace con aires a thriller. Un guión básico y sin mucha fuerza que solo se sustenta en la violencia visual dejando en segundo plano incluso al suspenso y a la tensión del producto, cuando, en realidad, tendrían que haber sido los verdaderos protagonistas, para de esa forma, darle paso a la violencia explicita y visual, siempre y cuando se mantenga la estructura de la cinta.

La historia cuenta sobre una joven embarazada que sufre un accidente automovilístico y pierde a su novio. Tiempo después, todavía traumada por el suceso y esperando el nacimiento del bebe, recibe una extraña visita en su casa: una mujer desconocida que sabe mucho sobre su vida la acosa desde afuera de la vivienda. Asustada, llama a la policía, quien acude y verifica la zona, sin encontrar rastros. Confiada y más tranquila, se va a dormir, sin darse cuenta que, en algún momento y de alguna forma, la extraña mujer que la acechaba desde afuera, ahora esta dentro de su casa, y no tiene buenas intenciones.

La dirección esta a cargo de la dupla conformada por Alexandre Bustillo (también escritor de la cinta) y Julien Maury, quien hacen su primera y exitosa cinta, y que, como si fuese poco, tienen encargada la dirección de la remake de Hellraiser. Actúan Béatrice Dalle (Le Temps du Loup, Dans tes Rêves, Truands), Alysson Paradis (Fracassés, 3 Gouttes d'Antésite, Le Dernier Jour), Nathalie Roussel (Les Rois Mages, T'aime, Un Homme est Tombé Dans la Rue) y François-Régis Marchasson (Gangsters, Sang Blanc, Du Fond du Coeur).

Con unas actuaciones realmente excepcionales, esta película se puede agrupar con lo mejor del cine francés de terror, y a pesar de no tener un gran peso argumental ni una historia con un desarrollo importante, convence a todo fanático del genero, e incluso, mostrando algunas escenas un tanto absurdas, es de visionado obligatorio para todo amante del buen terror explicito.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 8/10







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Brave.


No podemos negar que la incursión del cine asiático al mercado mundial ha cambiado la visión y la perspectiva del cine actual. Muchos directores americanos hacen remakes de estos films y muchos otros adquieren como propios ciertos detalles fílmicos que hacen muy “orientales” a las producciones de dicho costado del mundo. En tanta "masificacion", así como ciertos films mencionados en otras reseñas han sido inspiradores del mejor terror actual, es difícil negar que los films Ong-bak (Ong-Bak: Muay Thai Warrior – 2003) y Tom yum goong (The Protector – 2005) han sido pioneros en lo que a la nueva acción se refiere. Esa acción que dista de los excelentes policiales que dirige o produce Johnny To, y muy distante también de lo que suelen mostrarnos actores como Andy Lau, Donnie Yen o el mismísimo Jet Li, pero asombrosamente cercana a la acción que se desplegaba en los años 80 y 90 por los cines americanos. Una acción llena de explosiones, tiros, y como plus, peleas realmente agresivas y realista… ahora si marcando una diferencia a la mayor parte de las películas americanas, sobre todo, y que me perdonen los fanáticos, a esas peleas de danza clásica que hacia Jean-Claude Van Damme en su mejor momento. Así como muchos estamos cansados de ver las famosas frases de los afiches de cine que resaltan al producto no por su contenido, sino por ser “del productor de…”, “del escritor de…”, y un largo etc., esta vez, en el afiche de la película tailandesa Brave podemos ver la leyenda “Descubre a Mike B., el heredero de Jackie Chan!”. Personalmente, y nuevamente perdonen los fanáticos, tengo un particular desprecio por lo que hace Jackie Chan, no quizás por lo que hacia en sus principios, pero si cuando se volvió comercial y sus películas no son mas que un circo chino disfrazado. Y esta película que hoy nos vuelve a reencontrar, no es ni más ni menos que eso. De entrada, podemos notar que la edición del sonido, algo básico en muchos films, muestra una exagerada variedad de sonidos en OFF superpuestos a la acción, que ridiculizan a las mismas escenas de acción, mostrando así un fuerte aspecto cómico que rodea a la cinta. La comicidad de la que hablamos, por su parte, llega a limites bizarros y absurdos, no tanto por la calidad de sus gags sino por el desempeño de los actores, que brindan caracterizaciones realmente penosas, motivo que le quita cierto brillo atractivo a la cinta. Por eso mismo, las escenas dramáticas muestran una evidente y previsible falta absoluta de emotividad, que, también impulsadas por las pésimas actuaciones, generan enormes altibajos en la historia, que retoma las fuerzas solo en los momentos donde las patadas y las acrobacias cobran protagonismo. La fotografía es un aspecto positivo, logrando ser llamativa por mostrar colores sólidos y nítidos, brillantes y definidos, para crear así imágenes con un buen equilibrio visual que también se ve enriquecido por una acertada iluminación, refiriéndose al buen gusto del director de fotografía a la hora de crear parte de la estética visual del producto. Y ya con todo esto dicho, no es difícil adivinar que el sustento de la cinta y de su historia recae en las impecables secuencias de acción, donde si bien se ven disparos, explosiones y persecuciones, el verdadero fuerte de estas son sus luchas, las brillantes peleas que se relucen gracias a impecables coreografías diseñadas para escenas de una concepción realmente prolongada, llenas de golpes y acrobacias de lo mas variado y, por ende, entretenido, aunque vale aclarar que no llegan (ni por lejos) a tener la maestría que tienen las de Tony Jaa, y las acrobacias, a pesar de lo que piense, no tienen la grandeza de todo lo que logra hacer Jackie Chan. La historia, como era de esperar, es simple a más no poder, perdiendo toda su fuerza argumental por sustentarse solamente en la acción. Y, como la acción es limitada, el resto de la cinta termina siendo un tanto denso, marcando así una estructura narrativa básica que encierra un ritmo bastante lento que, por momentos, solo por leves momentos, se ve superado por una dinámica digna de los mejores exponentes de las artes marciales.

La historia cuenta sobre un joven al que, tras secuestrar a su hermano de la vida, lo obligan a cometer un robo a una base de datos de una empresa de tarjetas de crédito, lo que perjudicara a miles de personas en un número incalculable de dinero. El responsable de este dinero se quita la vida por la humillación, y la viuda del hombre queda en la mira de los criminales. Luego de llevar a cabo el robo, intenta rescatar a su hermano y toda la banda criminal los comenzara a perseguir por la ciudad, lo que les dará tiempo para investigar y, de paso, darse cuenta que detrás del robo hay gente inocente que no resulta ser tan inocente como parece.

La dirección esta a cargo del novato y primerizo Thanapon Maliwan, acompañado por el poco mas experimentado Afdlin Shauki (Buli, Baik punya cilok, Buli balik), quien solo ha dirigido unas pocas comedias. Actúan Mike B. (Dead End), quien trabajo de stunt en dos películas del genero como Ong-bak y Born to Fight, Dean Alexandrou (Underground, Tom yum goong, Batman Begins), Vanchart Chunsri (Tawipop) y la bella Supakson Chaimongkol (Dangerous Flowers, Art of the Devil, Kunpan: Legend of the Warlord), ofreciendo todos ellos lo peor que haya visto en estos últimos años en cuanto a personificaciones.

Demasiado redonda, tonta, quizás naif, este film, en un intento desesperado por ir mas allá de lo que puede, esta muy lejos de la media del cine de acción oriental y termina siendo mas una comedia que un film de acción, no tanto por las situaciones cómicas, sino por que cuesta encasillarla como una cinta de acción con todas las letras.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 5/10







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The Dark ( La Oscuridad )


Las historias de fantasmas han llegado a un punto donde se hace difícil poder visualizar o pensar en algo original. Después del legado que dejo The Exorcist (El Exorsista – 1973) y Poltergeist (Juegos Diabólicos – 1982), las películas de fantasmas han tratado de explotar las distintas variantes y las distintas locaciones donde podían aparecer, perdiendo un poco el foco del suspenso y llegando a limites realmente absurdos en algunas producciones. Pasaron los años y las historias de fantasmas parecían haber desaparecido suplantadas por el fogoso “nacimiento” del genero slasher, hasta que de la mano del discutible M. Night Shyamalan llego The Sixth Sense (Sexto Sentido – 1999), para luego acrecentarse con la excelente The Exorcism of Emily Rose (El Exorcismo de Emily Rose – 2005). Entre toda esta vorágine de historias de fantasmas, almas y demás entes invisibles y malignos, hubo varias producciones de menor renombre, pero que terminaban siendo buenos exponentes. Ese es el caso de The Dark, una película que resulta ser una coproducción entre Alemania e Inglaterra. La estructura de la cinta es firme y concisa, fiel a los grandes exponentes del género, donde se marca de entrada una historia y se la va respetando a base de clichés conocidos pero efectivos, que van formando los climas de suspenso que son la base de cualquier cinta de fantasmas. Por eso mismo el ritmo de esta historia es bastante activo, sin dejar muchas pausas o momentos en vano, creando así una continua notoriedad en el desarrollo del guión y su plasmado, que acompañado por una dinámica bien fluida, logra crear algunos momentos de tensión bastante interesantes, sin exagerar y sin ser nada del otro mundo. Pero como decía antes, el suspenso de la cinta se sustenta en la creación de climas, donde una música punzante y una mezcla entre soledad y oscuridad nos van haciendo meter en las escenas para adentrarnos en los sentimientos de los protagonistas y así, de la nada, estallar y hacernos saltar de la silla de un momento a otro. La trama es bastante original, si bien sus conceptos y sus detalles son bastante comunes, la historia en si, basada supuestamente en una leyenda local, son un punto fuerte ya que, al menos yo, nunca había escuchado algo parecido… aunque, a decir verdad, si somos un poco mas meticulosos, podemos encontrar algunos paralelos con la excelente obra del francés Christophe Gans llamada Silent Hill, basada en un videojuego de la empresa Konami. De todas formas el director hace un buen trabajo en el plasmado de la cinta, logrando dotar a todo el film de una estética muy particular, basándose en una fotografía un tanto opaca que acompaña a las imágenes tanto es los ambientes iluminados como en los más oscuros, con una tendencia a mostrar colores grisáceos que rozan el azul. Las actuaciones son de lo mejor de la cinta, perpetradas con una eficacia tal que a la hora del suspenso y la tensión, la credibilidad otorgada a las situaciones por los protagonistas es un detalle que cualquier director de films de este genero tendría que tener en cuenta a la hora de intentar contagiar emociones. Los efectos especiales son pocos y efectivos, con algunas prostéticas bien utilizadas en los momentos justos y pudiendo destacar una genialidad de efectos digitales en un momento de la cinta donde la protagonista esta en lo que seria el limbo mismo, con una tonalidad y una resonancia de los colores utilizados y una grandeza en la elección de climas que lo hacen parecen el infierno mismo.

La historia se centra en una familia, con una hija y padres separados, y cuenta sobre la madre que viaja con su hija a visitar a su padre, que se ha mudado solo a una casa en el medio de las montañas en Gales. Una vez instaladas allí, la hija demuestra tener una pésima relación con la madre, inclinándose notoriamente por el amor del padre. Cerca de la casa, hay un monumento que se levanto en memoria de un suicidio en masa que ocurrió hace años a causa de un loco profeta que pretendía recuperar a su hija que había muerto hace poco. Un día, mientras el padre limpiaba unos animales muertos, la niña con la madre se acercan a la orilla del mar, y en un descuido, la niña desaparece. La búsqueda se hace larga pero no hay noticias del cuerpo de la niña, y la madre se comienza a obsesionar con la leyenda local, convencida de que a la hija se la ha llevado un ser maligno que fue el causante del suicidio en masa de años atrás.

La dirección esta a cargo de John Fawcett (Ginger Snaps, The Boys Club), quien además dirigió algunos capítulos de series como La Femme Nikita, Xena: Warrior Princess, Mutant X, Taken o la más reciente Blade. Actúan la bella Maria Bello (A History of Violence, Assault on Precinct 13, Coyote Ugly), Sean Bean (Silent Hill, National Treasure, Equilibrium), Sophie Stuckey (Gyppo, I Capture the Castle, Doctor Sleep) y Maurice Roëves (Beautiful Creatures, Judge Dredd, The Last of the Mohicans).

Basada en la novela de Simon Maginn titulada Sheep, y adaptada por Stephen Massicotte, quien solo escribió un guión para largometrajes, perteneciente a la película Ginger Snaps Back: The Beginning, la cinta es un producto convincente, con buen suspenso, con una buena historia y, sobre todo, con un buen plasmado por parte del director y de los actores de turno. El final, un poco previsible y algo confuso en su desenlace, quizás es lo mas flojo del film y, por ende, lo que termina de hacer que esta película que podría haber sido algo genial, sea algo bueno y sólido.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 7/10








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Gracias a Oscar Torrado por la correccion y perdon a mis lectores, sepan entender que a veces el sueño me juega malas pasadas. :P

Khon Len Khong ( Art of the Devil )


Podemos refutar esa frase tan conocida que dice algo como “todas las segundas partes son malas”. En la mayoría de los casos, es verdad, pero en contadas ocasiones, la gente involucrada en las secuelas o aprendió de su primer producto, o bien son otras personas que se hacen cargo, quizás con mas experiencia o mejores ideas. Últimamente, por una cuestión de falta de ideas, las secuelas son moneda corriente entre los estrenos de cine, incluso también en muchas producciones clase B que retoman una historia que dio que hablar, y siguen lucrando con la idea. Sea como sea el “por que”, tenemos algunos ejemplos para refutar este frase: Terminator 2: Judgment Day (Terminator 2 – 1991) es un clarísimo ejemplo de una secuela que supera ampliamente a su primera parte. Otro caso seria Torrente 2: Misión en Marbella, que también resulto ser muchísimo mas cómica, entretenida y original que su predecesora. Contrariamente, podemos nombrar películas como la excelente Les Rivières Pourpres (Los Rios Color Purpura – 2000), que tuvo una mediana continuación. Pero estos son solo ejemplos. Hace pocos años atrás, tuve el agrado de ver una película llamada Long Khong (Art of the Devil 2 – 2005), una película de terror tailandesa que mostraba un terror muy fuerte en escena que rozaban el gore de una forma realmente excepcional. Como esa secuela me había impactado tanto, hace poco conseguir para ver su primera parte, llamada Khon len Khong (Art of the Devil – 2004), esperando ver algo aun mejor. Pero me equivoque, y rotundamente. La estructura de la cinta es compleja como tiene que ser en una película de suspenso, pero el mal manejo de los tiempos y de la estructura misma deja un aire confuso en el desarrollo, moviéndose entre la continuidad de las escenas y llevando este detalle sin sentido por toda la cinta. De la misma forma, el ritmo de los primeros minutos de metraje marca una clara urgencia por dejar en claro una historia breve que será el desencadenante de la historia principal. Por eso, las escenas en esta parte se resuelven apresuradamente, siendo cortas y concisas, mostrando solo lo que tienen que mostrar. Pero como decía antes, toda la problemática de la estructura también afecta a estos minutos de cinta y muchos pormenores son realmente difíciles de apreciar y, por ende, de comprender… cosa que por otro lado no resulta ser tan negativa ya que no nos deja espacio para imaginarnos que es lo que puede llegar a pasar en el propio desarrollo argumental. A pesar de todo esto que mencione sobre los primeros minutos de cinta, el resto del guión es también bastante confuso, incluso sin respetar con fidelidad su propia continuidad. Las explicaciones necesarias no se hacen presente cuando se las necesita y, por el contrario, diálogos obsoletos y situaciones sin sustento se arremeten en la historia dificultando su posible comprensión, a causa de la falta de atención a todos los detalles argumentales. Las actuaciones, por su parte, son muy malas, haciendo poco creíble cualquier intento de dramatización e incluso quitándole lo poco atrapante que puede llegar a ser la historia, que por cierto, tiene poca fuerza, y la lentitud de su tumultuoso desarrollo termina siendo un tanto aburrido.

La historia cuenta sobre una joven que es seducida por un hombre casado y tienen una relación paralela a la del hombre. Un día, la joven queda embarazada y el hombre, sin tapujos, le ofrece dinero para que se aleje de su vida. Pero la joven, al perder al niño, se comienza a obsesionar con el hombre y con su fortuna, y decide recurrir a la magia negra para hacerlo pagar por sus faltas. Así es como seducirá a uno de los hijos del difunto para terminar casándose con el, y comenzara a meterse en su familia para poder ir eliminándolos uno por uno y lograr ser la única heredera de toda su fortuna.

La dirección esta a cargo de Tanit Jitnukul (Bang Rajan, Kunpan: Legend of the Warlord, Bangkok Robbery), quien muestra una penosa tarea con el mal manejo de la historia. Actúan la bella Supakson Chaimongkol (Brave, Kunpan: Legend of the Warlord, Dangerous Flowers) y los novatos Arisa Wills, Somchai Satuthum y Krongthong Rachatawan, todos ellos en sus primeras representaciones.

Situaciones sin sentido, sin explicaciones y sin fundamentos terminan por hacer de esta cinta un producto casi irreverente, con una historia vana, sin fuerza, que no responde a sus propias limitaciones e, intentando ir mas allá de donde puede llegar, se llena de clichés gastados y termina mostrando un suspenso nulo como su tensión, en una película que resulta ser lenta, aburrida y por momentos demasiado absurda.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 2/10






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Tooth and Nail.


Los guionistas y creadores del séptimo arte han matado al planeta y a la raza humana de las formas más variadas y creativas, muchas veces inspirándose en posibles catástrofes profetizadas o bien de esas que los científicos dicen que algún día pasaran. Si nos ponemos a ver los ejemplos, una de las mas destacadas en este genero podría ser la trilogía de Mad Max (Mad Max – 1979/1985) donde se acababan ciertos recursos naturales que hoy tienen en guerra a varios países. De la misma forma, creo que nadie puede olvidar la también trilogía de Terminator (Terminator – 1984/2003), donde las maquinas y la tecnología se rebelaban en contra del ser humano e imponían su poderío mecanizado. Por otro lado, y aunque personalmente me pareció de lo peor que he visto en el cine, el fracaso rotundo de Kevin Costner llamado Waterworld (Mundo Acuático – 1995) que si bien es digna del olvido, mostraba a una humanidad sin agua potable. The Day After Tomorrow (El Día Después de Mañana – 2004) mostraba las consecuencias del cambio climático generado por el hombre, focalizando sobre los destrozos ocasionados por no tomar conciencia a tiempo. Y de la mano del After Dark Horrorfest del 2007, nos llega otro film convincente llamado Tooth and Nail, que, desde un comienzo, muestra un interesante guión, que trata desde adentro la problemática de un grupo de sobrevivientes a un supuesto Apocalipsis generado por la falta de combustible en el mundo, y, obviamente, las consecuencias que acecharon a la humanidad. A diferencia de la mayoría de estos films post-apocalípticos, este no se centra solamente en la acción extrema o en las masacres del rezago de la sociedad, sino que, además, hace hincapié en el comportamiento de los personas y de cómo todo esto influye en sus costumbres y hábitos de vida. Por eso mismo, la historia se forma a base de autocríticas al propio ser humano, en especial en como las personas hacen uso y abuso de los recursos naturales, sin miramientos en las posibles y futuras consecuencias. La tensión de la cinta se fundamenta con un suspenso bien marcado, que nos prepara para los fuertes y violentos asesinatos, que para todo fanático del género, convencen, aunque terminan resultando pocos en cantidad, aunque justos en calidad. De la misma manera, las locaciones y el detalle de que los malos de turno solo ataquen de noche, contribuye también en gran medida con los climas pretendidos por la propia historia. El ritmo es bastante activo, con una dinámica firme que por momentos suele caer en algunos baches, pero nada preocupante ya que el suspenso casi constante redondea estos pequeños detalles que se descuidan, quizás, por una evidente falta de presupuesto. Los efectos especiales son en su mayoría prostéticas, dejando de lado del FX 3D y entremezclando pocos efectos digitales, mas que nada de edición. Como decía, las prostéticas son buenas, mostrando maquillajes convincentes que son el estandarte de la violencia implícita y visual que la cinta nos regala.

La historia cuenta sobre un grupo de personas que se refugian en un hospital abandonado, creando una utopía de nueva sociedad. Un día, tres de ellos da vueltas por las calles de una ciudad desolada y arrasada por la violencia que solo presenta un espectáculo completamente carente de vida alguna. Escuchan algunos gritos y recurren apresuradamente, para ver como un hombre es asesinado por otro, que al dispararle, corre y desaparece entre los edificios. Cerca del hombre muerto, encuentran a una mujer que yacía inconciente, y deciden llevarla con ellos. La mujer, muy a pesar de algunos del grupo, comienza a ser parte de este, y comienza a convivir con ellos como una más. De repente, la desaparición de algunos integrantes empieza a disparar sospechas y divide al grupo. Pero cuando todos ven, que una noche, unos hombres invaden el lugar masacrando a cuanta persona se les cruce, la nueva mujer se ve obligada a contarles que estos hombres son caníbales asesinos que la venían persiguiendo para comerla, y que no se darán por vencidos hasta hacerlo.

La dirección y el guión de esta película están a cargo de Mark Young (Southern Gothic, Phreaker), quien debió gastar menos dinero en actores “conocidos” e invertirlo en producción. Actúan la bella Nicole DuPort (Next Exit, Cemetery Gates, Southern Gothic), Rachel Miner (Cult, Penny Dreadful, The Black Dahlia), Michael Kelly (Invincible, Dawn of the Dead, Unbreakable) y Rider Strong (Cabin Fever, Borderland, Irish Twins). Además, se agregan las participaciones especiales de grandes como Michael Madsen (Reservoir Dogs, Species, Kill Bill: Vol. 1 & 2) y Vinnie Jones (Snatch, Lock, Stock and Two Smoking Barrels, X-Men: The Last Stand).

A fin de cuentas, la película resulta ser una mas del montón, sin destacarse en ningún aspecto por no pretender ser mas de lo que es. El final, es acorde con el resto de la película y deja ciertos detalles que pueden generar una secuela, aunque lo absurdo de la ultima escena considero que es solo un gusto del director y no una “indirecta” hacia el espectador.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 6/10









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April Fool's Day.


Sabemos que las temáticas del cine son de lo más ocurrentes y variadas, recurriendo a plagios de todo tipo muchas de sus veces. Pero cuando nada original aparece en pantalla, las leyendas urbanas o días conmemorativos son un buen ingrediente para crear nuevas historias, como pasó en el gran film, a mí entender, llamado Urban Legend (Leyendas Urbanas – 1998). Por eso, April Fool's Day, esta remake actual de un film de nombre homónimo de 1986, toma prestado, como su nombre lo indica, el festejo de “el día de los inocentes”. Este festejo es una suerte de conmemoración de un peculiar y siniestro hecho histórico, donde, el rey Herodes ordena la aniquilación de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén, para así evitar el crecimiento del recién nacido Jesús de Nazaret. O al menos eso es lo que cuenta el cristianismo y sus tantas historias. La cinta, ya desde un comienzo, parece mas una nueva versión del film de 1986 que una remake propiamente dicha, ya que salvo el nombre y ciertos detalles, la base de la película no se parece en nada con su predecesora. La estructura, por su parte, y a simple vista, se nutre de lo mas típico del terror adolescente actual, sumándose así a una lista de slashers esteriotipados como podrían serlo Scream (Scream – 1996) o I Know What You Did Last Summer (Se lo que Hicieron el Verano Pasado – 1997). Pero en este caso en particular, la trama logra distinguirse del común desde un primer momento ya que se comienza a construir a base de misterios e incógnitas, lejos de asesinatos o de sus perpetradores, los asesinos. Por eso mismo, los primeros 40 minutos de cinta nos preparan de una forma convincente y atrapante para el resto de la cinta, que se activa de a poco a partir del primer crimen cometido. Por otro lado, la dinámica logra ser realmente activa y atrapante, gracias a un ritmo que no se toma pausas y solo se reposa sobre datos y situaciones referentes y relevantes al guión, que como era de esperar, es el verdadero protagonista del misterio y el suspenso de la producción. Y es por eso que se puede apreciar el trabajo detallado que tiene el guión, bien construido y posteriormente plasmado, sin darle demasiada importancia al aspecto técnico, que queda totalmente relegado a causa de una trama concisa y llena de misterio y preguntas, dotando así a la cinta de un aire a thriller muy bien llevado.

La historia cuenta sobre un grupo de amigos que, con la excusa de una iniciación a una joven egresada, preparan una broma para hacer quedar mal a otra joven. Pero todo sale mal, y la adolescente en cuestión termina muriendo. Los hermanos que prepararon todo este embrollo, quedan marcados por la prensa y por sus amigos, además de disputarse la herencia de una fortuna. Tiempo después, unas extrañas cartas unen a los implicados en el asesinato de la joven en el cementerio, para hacerles entender de que algo o alguien esta matando a los que esa noche estuvieron presentes, a no ser que el verdadero culpable se entre y declare su culpabilidad. Más o menos convencidos, los jóvenes intentaran escapar de las garras asesinas de este misterioso ser vengativo y, como si fuese poco, intentaran también descifrar quien puede ser el asesino que los ha comenzado a acechar.

La dirección esta a cargo de Mitchell Altieri y Phil Flores, mas conocidos como The Butcher Brothers (The Hamiltons, Lurking in Suburbia, Long Cut), quienes hacen un buen trabajo y son dignos de tener en mente para verlos en futuros proyectos. Actúan la hermosísima Taylor Cole (That Guy, All You've Got, Loaded), la bella Scout Taylor-Compton (Rob Zombie's Halloween, Wicked Little Things, An American Crime), Josh Henderson (Step Up, The Girl Next Door, Fingerprints) y Joseph McKelheer (The Hamiltons, Nightstalker, Blue Horses).

En pocas palabras, la película convence, tiene fuerza, aunque a mi entender le faltaría un poco mas de terror, haciendo énfasis en las escenas de asesinatos. Pero muestra lo justo y necesario, y se termina sustentando en una previsible vuelta de tuerca que se fomenta desde la mitad de la cinta, con toda intención, para justo en el final, tener un desenlace realmente inesperado.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 7/10





- Posters del Film Original de 1986 -




Unearthed.


De “monster movies” nos toca hablar hoy. Esas películas que, como su nombre lo indica, muestran monstruosos monstruos como protagonistas. Pero a no equivocarnos, dentro de lo que yo aprecio como una monster movie, están clásicos como Jaws (Tiburon – 1975) o King Kong en cualquiera de sus versiones, que mas allá de ser animales existentes pero de enormes dimensiones, son eficaces y le hacen honor a este subgénero. A mi, personalmente, lo que me atrae de una monster movie es la habilidad y el desempeño de todo un equipo creativo o de personajes individuales a la hora de crear y comprometerse con la creación y el nacimiento de una criatura original, con grandes fauces para devorar a distraídos seres humanos. De entre mis preferidas, vale destacar al GRAN monstruo de la pantalla, alienígena por cierto, nombrado como Alien. Otro con forma mas humana, y también alienígena, podría ser Predator, y adentrándonos un poco mas en el cine, películas como The Host y su terrible espécimen anfibio, la excelencia llamada Silent Hill con sus magnificas criaturas infernales, Resident Evil, Pitch Black, They, Species, Underworld, The Cave, The Thing, Pumpkinhead y un etc. que circula alrededor de todas las épocas del cine, incluso, animándome a nombrar al mismísimo Nosferatu. Desde esta pequeña introducción, podríamos destacar a tres iconos del género, como lo son los indiscutidos Patrick Tatopoulos, Stan Winston, y el extremadamente talentoso artista suizo H.R. Giger, sin olvidarnos del legendario Ray Harryhausen. Y todo esto, precisamente, nos remite a un film perteneciente al nuevo After Dark Horrorfest del 2007, mostrando que el nivel de esta entrega es un tanto superior, a mi entender, al del 2006. El titulo en cuestión es Unearthed, una cinta que durante sus primeros 30 minutos no logra decir mucho ni llamar la atención. Por eso mismo, y estructurados mediante una dinámica bastante clásica, el principio nos va preparando los sentidos para cuando la acción decida hacer presencia. Así es como que en esta primera parte de la película se nos presenta a los personajes, se nos cuenta algo de sus vidas y se desglosan sus personalidades, como ayuda para dar también algunas explicaciones pertinentes a la trama general y justificar ciertas incoherencias que van marcando el plasmado inexperto de la cinta. De a poco, con todos estos datos, se nos va introduciendo lentamente en la acción de la cinta, sustentándose de una buena tensión y un suspenso convincente de esos que están basados en persecuciones y en personas acechadas. Si retomáramos la apreciación de este subgénero e hiciésemos una suerte de estudio sobre su dinámica, esta cinta en particular tendría el lugar mas básico de todos, ya que la cinta es, en su totalidad, un molde casi perfecto del estandarte de este tipo de productos: una dinámica activa para mantenernos atrapados, una trama sencilla con explicaciones y conclusiones apuradas y la acción y el suspenso necesarios para llegar solo donde se quería llegar, sin mostrar un interés mayor sobre innovar o arriesgarse en algún aspecto. Los efectos 3D dejan bastante que desear, siendo el principal recurso para mostrar al monstruo en cuestión, con una gama poco variada de texturas y una animación bastante tosca, como rustica, de movimientos bruscos y poco definidos. Pero, en contraparte, el diseño de la criatura es bastante original, y si bien puede recordar a conocidos personajes como Alien o Pumpkinhead, el diseño en general es bastante novedoso. También podríamos hablar de las prostéticas, que aunque son pocas las utilizadas, están muy bien realizadas y, por suerte, lo poco que se muestra es variado y de apetecible calidad.

La historia cuenta sobre un grupo de personas que quedan atrapadas en una gasolinera, a causa de que un camión volcó en la ruta obstruyendo el único paso habilitado. La sheriff local entra en juego cuando comienza a investigar el motivo del accidente. Además, y de trasfondo, aparece un extraño y solitario personaje que parece ser el único que sabe lo que esta pasando. Todos juntos, tendrán que sobrevivir a los ataques de este engendro macabro que ira matándolos a todos por igual, sin motivo aparente y sin discriminar. La prevalecencia del mas fuerte, ahora, esta en juego.

La dirección y la historia de la cinta están a cargo de Matthew Leutwyler (Road Kill, This Space Between Us, Dead & Breakfast), quien hace un trabajo que conforma, pero que no por eso deja de ser un tanto particular, ya que si bien intenta plasmar varios géneros, no se sabe destacar en ninguno de ellos. Actúan la bella Emmanuelle Vaugier (Wishmaster 3: Beyond the Gates of Hell, 40 Days and 40 Nights, Saw II & Saw IV), Luke Goss (Blade II, Cold and Dark, Bone Dry), Tonantzin Carmelo (Imprint, 187 Shadow Lane, King Rikki) y Russell Means (Pathfinder, The Last of the Mohicans, Natural Born Killers).

Algunos detalles de la cinta quedan en la nada, y habiendo tenido cierta relevancia durante el desarrollo de la misma, al final carecen de explicación y, por consecuencia, de sentido alguno. Por eso mismo, la escena final tiene un desarrollo bastante predecible, siendo la consecuencia de justa para una trama que junta buenos FX… pero no tan bueno. Una trama que junta una historia original… aunque en el fondo no tan original. Una historia que, lamentablemente, se queda en la mitad de todo por no intentar ir más allá de lo previamente pretendido.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 5/10







- Otro Poster -




- Poster del After Dark Horrorfest 2007 -




The Stuff - In Natural ( La Cosa )


Cuando comento esta película, mucha gente la confunde con The Blob (La Mancha Voraz – 1988), pero no... no es esa genialidad de película que cuenta sobre una suerte de gelatina mutante que mataba gente sin motivo alguno. En este caso, el “mítico” director Larry Cohen decidió arremeterse nuevamente contra la sociedad americana y volvió a hacer, como es su costumbre, un enjambre con la mente humana. Pero… que tan controversial o conocido es este Larry Cohen, para darle crédito a la película solo por su nombre? Es verdad... tiene una carrera como escritor, productor y director dentro de la academia… aunque muchos dicen que a la sombra de David Cronenberg. Las pocas cosas que ha hecho Cohen han sido un tanto controversiales, no tanto por su contenido si no por su trasfondo, detalle que también se podría aplicar a este film llamado The Stuff. La cinta comienza casi de golpe, sin preámbulo ni siquiera en sus títulos que pasan desapercibidos. Las cosas suceden demasiado rápido, sin explicaciones, y a los pocos minutos de cinta, ya tenemos armado el desarrollo de una estructura prácticamente sin fundamente alguno. Las escenas se nutren de lo mas básico de la época, mostrando un ritmo demasiado lento y una dinámica torpe que se ve invadida por personajes y situaciones que carecen de fundamentos o explicaciones respecto a la trama, que, por su parte, parece que se va formando escena por escena, siendo una la consecuencia de la otra, sin respetar algún hilo argumental preciso, conciso y ya estipulado con anterioridad. Por eso mismo, la dinámica de la cinta es un tanto dispar, haciendo que el ritmo narrativo sea un tanto rígido salvo en momento puntuales. La estructura resulta ser, como ya dijimos, desordenada, impulsada por una sucesión de escenas que no tienen mucho sentido y rondan entre lo absurdo y lo cómico, con leves pizcas de terror. Y ya que hablamos de este, podemos decir que el terror de la cinta, contrario a lo que esperamos, es poco… efectivo pero demasiado poco a mi gusto, mostrando poco detalle incluso en el desempeño de las escenas donde logra ser participe. Por eso mismo, y sumándole actuaciones dignas del olvido, algunas de estas escenas logran ser tontas y absurdas, pero sin llegar a ser obsoletas ya que le siguen el sentido a la trama. Quizás, podamos discutir sobre lo que muestran y como lo muestran… sobre si tiene algo que ver con la cinta en realidad, si tiene que ver con la historia o si tiene que ver con algo en particular que quizás solo Cohen lo sepa. Los efectos especiales son muy buenos para la época, mostrando unas sobrias prostéticas y algunos efectos de cámara bastante interesantes para analizarlos detenidamente. Pero en si, la película es un gran burla a la sociedad, con un golpe directo a los comunistas y al ejercito mostrando a un grupo paramilitar torpe en su accionar, con un mandato directo hacia la guerra de Vietnam en forma de autocrítica.

La historia cuenta sobre un hombre que, por casualidad, encuentra entre la nieve una sustancia viscosa, como crema, que decide probar. Inmediatamente, siente un gusto dulce e irresistible y la comienza a vender para su comercialización. Poco tiempo después, la crema es un éxito y se vende de a millones, generando también así ganancias incontrolables en quienes la distribuyen. Pero un joven niño que se rehúsa comer la sustancia, una publicista quien es la culpable de vender el producto y un investigador de poca monta descubrirán que esta sustancia que sale de la tierra genera adicción en las personas, para luego controlarles la mente y llevarlos a un consumo masivo y obsesivo.

El director y escritor de esta película es, como ya lo dije antes, Larry Cohen (It's Alive, Q, A Return to Salem's Lot) quien a mi entender hace un trabajo bastante disparejo respecto a sus otras cintas. Actúan Michael Moriarty (Q, It's Alive III: Island of the Alive, A Return to Salem's Lot), Andrea Marcovicci (The Beatnicks, Someone to Love, The Hand), Garrett Morris (Who's Your Caddy?, How High, Children of the Night) y Scott Bloom (Smokin' Aces, John Q, The Red Herring), quienes ofrecen muy flojas actuaciones.

A fin de cuentas, y sin ánimo de aburrir, la película termina siendo una crítica social plasmada de una forma tan absurda que cuesta ver el trasfondo que el director pretende mostrar. Todo esto, a causa de escenas muy absurdas que rozan lo patético, alejándose de la estructura planteada por su propia trama. Pero lo peor de la cinta, dejando de lado su historia, su realización, su plasmado o sus actuaciones, es la edición, que mezcla escenas sin respetar una continuidad mínima y coherente.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 3/10








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The Mist ( La Neblina )


Stephen King es mi ídolo literario… no les puedo mentir. Por eso, voy a mirar quizás con otros ojos sus productos, con ojos mas vencidos, mas experimentados, mas retraídos. Ojos que vieron sus comienzos, sus mejores relatos, y ojos que pueden imaginar todo lo que le falta por dar. Ojos que lo vieron en las buenas y en las malas, no literariamente, sino en cuanto a su salud y como de esos momentos pudo llegar a sacar nuevas historias para nosotros, esos que lo leemos con ojos de creyentes, como si de una religión se tratase. Pero a veces esos ojos son también los mismos que nos juegan una mala pasada… ya que a la hora de criticar una adaptación cinematográfica de algún libro de King, somos implacables, lapidarios, no nos conformamos con cualquier cosa. Lejos están los tiempos de The Shining (El Resplandor – 1980), Pet Sematary (Cementerio de Animales – 1989), Carrie (Carrie – 1976), The Dead Zone (La Zona Muerta – 1983), Christine (Christine – 1983), It (La Cosa – 1990), Misery (Misery – 1990) o incluso Stand by Me (Cuenta Conmigo – 1986), The Shawshank Redemption (Sueños de Libertad – 1994) o The Green Mile (Milagros Inesperados – 1999) que no son obras de terror o suspenso. Incluso allí sabe destacarse, sin ser su fuerte. Pero como les decía… desde ese entonces no se ven adaptaciones leales o convincentes de relatos de Stephen King. Hasta hoy en día, cuando de la mano de Dimension Films nos llega esta inmejorable cinta llamada The Mist. Desde el comienzo podemos ver cosas interesantes: el protagonista esta vez es un pintor, un artista que se dedica a crear los posters de las películas que le encargan. En la primera escena, podemos ver que esta pintando lo que vendría a ser el afiche de la supuesta película de su saga literaria más importante, llamada “La Torre Oscura”, donde el protagonista es un Cowboy. Pero no todo termina ahí: más de fondo, podemos ver el afiche del ya clásico de John Carpenter The Thing (El Enigma de Otro Mundo - 1982). Si tenemos la mente retorcida, mas allá de deducir el notable homenaje, podemos pensar que Carpenter, director de este film, tiene otro film llamado The Fog (La Niebla – 1980), donde la historia trata sobre una maldición que trae una niebla desde las profundidades del mar… simple coincidencia, o es que estoy mal de la cabeza? Sea como sea, comencemos con The Mist: la tensión de la cinta, su gran estandarte, es constante, como una espina en la columna dorsal que la propia trama genera con su desarrollo. El misterio de no saber que es lo que esta pasando crea un clima punzante que se ve acrecentado por el desarrollo propio de los personajes involucrados, que son bastantes y con personalidades muy diferentes, lo que hace mas atrapante y embellece aun mas a una trama que se va armando sola de la mano de una estructura sólida y concisa, que no pierde tiempo en pequeñas historias paralelas sin sentido y todo lo que muestra es un condimento vital para un ritmo realmente furioso y llevado con maestría por un director talentoso que logra ver en el relato de King todos esos pequeños detalles que los fanáticos solemos apreciar. El aspecto técnico es bastante completo, con escenas que no llegan a ser muy extensas ni demasiado cortas, buscando un equilibrio justo, con un estilo fílmico clásico aunque moderno, que acentúa ciertas circunstancias a base del recurso del zoom. Los encuadres y los planos en su mayoría son cortos y cerrados, haciendo así hincapié también en el detalle de que la mayoría de la cinta transcurre en lugares cerrados, para contagiar así el sentimiento de encierro de los protagonistas. A los efectos 3D hay que discriminarlos detalladamente: la animación es muy fluida y por demás realista, así como la superposición sobre lo filmado. El diseño es bastante enfermizo y original, aunque algunos seres pecan por ser algo aniñados y demasiado parecidos a insectos que todos conocemos. Pero donde realmente no se llega a la altura del film es en el uso de las texturas, que presentan colores muy brillantes que hacen parecer a las criaturas casi plásticas, atenuándose solamente con los convincentes efectos de iluminación que recaen en estos monstruos mientras están en la niebla. Pero es algo muy meticuloso… el total del aspecto técnico es sobresaliente, su postproducción, la edición, la edición de sonido y su banda sonora es fabulosa. La historia, el guión, el plasmado y el suspenso como la tensión son de lo mejor del cine de estos últimos años, donde incluso se dan el gusto de dar un golpe hacia los fanáticos religiosos y a todo el entorno de las sectas, temas quizás recurrentes en varios relatos de Mr. King.

La historia cuenta sobre un artista que, tras una tormenta que le rompe parte de su casa con la caída de un viejo árbol, va con el hijo y un vecino hacia el supermercado del pueblo. Una vez allí, y de repente, entra un hombre gritando, sumido en pánico, que dice que hay seres extraños en una niebla que poco a poco va copando la ciudad. Los que salen a verificar, no vuelven, y el pánico comienza a apoderarse de la gente que se refugia dentro del local cuando la niebla ya cubrió todo y nada se ve desde adentro. En un intento desesperado por salir del local, se abre una puerta y unos tentáculos prácticamente masacran a un joven, para horrorizar la vista de unos pocos testigos, quienes ahora tendrán que notificar de lo ocurrido al resto de las personas, que, lógicamente, los trataran de locos y se les pondrán en contra, formándose así 2 grupos desiguales, donde, en las discrepancias, se creara el verdadero terror de la cinta.

La dirección, sublime dirección, esta a cargo del francés Frank Darabont (The Green Mile, The Shawshank Redemption, The Majestic), quien decididamente, a mi parecer, realiza su mejor labor como director. Actúan Thomas Jane (The Punisher, Dreamcatcher, Deep Blue Sea) quien, se comenta, dejo el protagonismo de la secuela de The Punisher por protagonizar esta cinta… y lo bien que hizo. Le siguen Marcia Gay Harden (The Invisible, Mona Lisa Smile, Meet Joe Black), Laurie Holden (Silent Hill, The Majestic, Fantastic Four) y Andre Braugher (4: Rise of the Silver Surfer, Poseidon, Frequency), quienes ofrecen grandes interpretaciones.

Mas allá de todo lo que se pueda comentar de la cinta, lo realmente impactante, y que le da un sentido nuevo y nunca visto a las resoluciones en el cine, es su final, llevando a la cinta mucho mas arriba de las expectativas que crea el resto del film, incluso mas arriba de la de cualquier fanático. Llena de metáforas sociales donde interviene la política, la religión y, por sobre todo, un marcado comportamiento social… muy típico de los relatos de mi idolo literario, el Sr. Stephen King.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 10/10










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Frontière(s).


Mas abajo, en la reseña anterior, hacia un breve resumen de cómo hacían falta buenos productos slasher, de cómo salían cientos y cientos de cintas sin pena ni gloria, donde pocas se destacaban. Y parece que alguien escucho nuestro reclamo, un reclamo feroz de fanáticos del terror que queremos buenos exponentes para deleitar nuestros sentidos. Y no fueron precisamente los americanos, ni los japoneses, ni los alemanes… esta vez, y dándole más credibilidad a su cine, fueron los franceses. Una industria que a pesar de que a muchos no les guste, comenzó a tomar fuerza mundialmente de la mano de Luc Besson, dirigiendo películas como Nikita, Léon, The Fifth Element o Arthur et les Minimoys, y produciendo otras como Taxi, Kiss of the Dragon, The Transporter, Haute tension, Les Rivières Pourpres II - Les anges de L'apocalypse, Banlieue 13, Danny the Dog y muchas otras… además de tener la genialidad de escribir algunas como Bandidas, Angel-A o Revolver, por solo nombrar algunos. Este hombre fue quien le abrió la puerta a discípulos que llegaron mas tarde, como la dupla de directores Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet (Delicatessen, La Cité des Enfants Perdus), quien mas tarde se separaron por diferentes caminos para hacer sus propias y solitarias cintas. Por ultimo, y quizás con una potencia ensordecedora, llego Christophe Gans (Crying Freeman, Le Pacte des Loups, Silent Hill), quien al brillar con cada película que hizo, ahora esta preparando la llegada a la pantalla grande de Onimusha, un increíble videojuego que en su tercera parte tiene como protagonistas a dos actores reales: el francés Jean Reno (Léon, Les Rivières Pourpres, Ronin) y el japonés Takeshi Kaneshiro (The Warlords, House of Flying Daggers, Returner). Pero, como decía antes… alguien nos hizo caso y nos trajo a nuestras manos esta cinta llamada Frontière(s), que nos recuerda tanto a esos slasher que producen agonía de solo verlos, por eso mismo, la estructura narrativa puede resultar similar a la de muchos exponentes del genero que se precien, con una marcada continuidad entre el principio, el nudo y el desenlace, mostrando así una sólida y pensada dinámica que a partir de los 30 minutos iniciales comienza a desmembrar escenas de suspenso llenas de tensión, que no se basan solamente en el misterio pretendido, sino que se nutren también de extrema violencia y una crudeza bien realista en cada escena de terror. La fotografía es bien opaca, quizás demasiado, oscureciendo hasta los ambientes mas iluminados. Además, utiliza una gama de colores no demasiado variada, agrupada por tonos azulados que bañan el aspecto visual de la cinta. Por todo un conjunto de factores, entre los que se destacan el aspecto visual, el estilo narrativo y los efectos especiales, la película tiene algunas escenas que son realmente agobiantes, claustrofobicas y desesperantes, no aptas para cardiacos y personas impresionables por el contenido extremo en su tensión, algo pocas veces visto, no tanto en su creatividad, si no en su efectividad, parte esencial del entretenimiento que nos regala este film. Los efectos especiales son muy buenos, con prostéticas realmente de lujo que, gracias a una edición soberbia, hacen que las escenas fuertes sean tan reales que logran acercarse al gore mas crudo y realista de la industria… siempre y cuando tengamos en cuenta que lejos de ser una película under, la cinta apunta a una comercialización general y por eso mismo no puede ir mas allá que lo mostrado, por ejemplo, en Hostel.

La historia cuenta sobre un grupo de amigos y socios del crimen que, luego de robar una frondosa cantidad de dinero, con uno de ellos agonizando y perseguidos por la policía, deciden ir hacia Holanda y así cruzar la frontera. Como salen en 2 autos distintos, acuerdan encontrarse en un motel cerca de la frontera francesa, para luego escapar juntos. El primer grupo llega al motel y tras pasar la noche, se dan cuenta de que algo raro esta pasando, pero antes de que decidan irse, son atacados brutalmente por los allí presentes. La misma suerte le va a tocar al resto de los amigos que lleguen después, ya que la familia que habita y dirige dicho motel es de descendencia nazi, con un padre que aun vive y se rige bajo las normas autoritarias y violentas del nazismo.

La dirección esta a cargo del francés Xavier Gens (Hitman) en su primer caída a la pantalla grande, quien parece ser un director prometedor al cual no habrá que perderle pisada. Actúan Karina Testa (Il Etait Une Fois Dans L'oued, Des Poupées et des Anges), Aurélien Wiik (Arsène Lupin, À Travers La Forêt, Des Illusions), Patrick Ligardes (Hitman, Enfermés Dehors, Le Parfum de la Dame en Noir) y David Saracino (The Da Vinci Code, Les Rivières Pourpres II - Les Anges de L'apocalypse, Sur Mes Lèvres).

Dentro de la historia que conforma a esta película de terror, se esconde una critica social y hasta moral, que si bien se extiende por toda Francia, se puede aplicar al mundo entero. En la mayoría de los slashers, cuando los americanos eligen como villanos a los sureños o los montañeses, esta vez los franceses, haciendo eco de su pasado, eligen a rezagos nazis para poblar de torturas y maldad la pantalla, en una película que tiene mucha fuerza, pero que le falta un poco mas de acción en su contenido. De todas formas, fue uno de los principales exponentes del festival After Dark Horrorfest del 2007.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 8/10







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7eventy 5ive ( Seventy Five / 75 )


El slasher sigue en pie. Dicen que es un genero que revivió, pero los fanáticos extrañamos films como Urban Legend, House of 1000 Corpses, o la remake de The Texas Chainsaw Massacre. Si solemos tener contacto con la cantidad interminable de productos clase B que salen, podemos ver que, si, el genero esta quizás en un momento bastante bueno en cuanto a producción, pero bastante bajo en cuanto a calidad. Salvo pocos ejemplos, la mayoría de estoy films son un constante rejunte de clichés aburridos y sin fuerza que solo recuerdan a otra cosa. Y la película que voy a reseñar a continuación 7eventy 5ive (Seventy Five) no es una excepción, sino que un caso mas, salvo por el disparador principal que tiene la historia, que es lo único original del film, lo único que intenta darle un aire fresco y nuevo a la cinta. Mas allá de mostrar, como decíamos antes, un sinfín de clichés típicos del genero, también muestra los también típicos clichés de la típica producción que no es tan baja como para ser clase B pura, pero que esta muy lejos de ser algo digno de “la industria”. Es por eso que se llena de escenas innecesarias y diálogos tontos, escenas con connotaciones sexuales que no sirven ni como disparador de alguna matanza indiscriminada, y personajes estereotipados con representaciones llevadas al extremo que rozan lo patético y lo absurdo. El estilo narrativo es firme pero demasiado lento en cuanto a su estructura, ya que tarda una hora en activar un poco al ritmo que le va a terminar dando vida a la cinta, es decir, que recién luego de una hora, la acción y la fuerza de la película se incrementan un poco, pero muy poco, para darle paso a algún supuesto suspenso y a una reducida exposición de muertes que deja bastante que desear. En esta “segunda parte” del metraje, se puede ver un leve incremento del ritmo narrativo, que lleva a que el film sea mas atractiva y, por ende, atrapante, ya que hasta el momento no era mas que una constante aparición de datos y escenas obsoletas. La película descuida muchos detalles vitales y necesarios para un buen seguimiento de la historia, perdiendo de vista personajes y situaciones que deberían conformar parte de la esencia de la película. No se dan mayores explicaciones de cosas que no terminan de entenderse y se le da quizás más importancia a diálogos tontos con poco contenido argumental, lo que hace que perdamos todo interés en la historia, que a pesar de todo, el director pone como justificativo del desarrollo. Los efectos especiales son buenos, y así como bueno que son, son muy pocos, basándose en la mezcla de prostéticas con efectos digitales bien conjugados entre si. Lamentablemente, la fuerza del film es casi nula, tanto en su historia, en su desarrollo como, incluso, en el único sustento que le quedaba: la acción de las escenas de terror, que son contadas con la mano y no muestran nada nuevo… ni siquiera tienen la originalidad de intentar ir mas allá de lo común.

La historia cuenta sobre un grupo de niños que una noche, mientras su padres hacían una fiesta en la parte baja de la casa, ellos estaban encerrados en un cuarto jugando. Como juego, habían elegido uno que lo denominaban “75”, que consistía en llamar a un número telefónico al azar, y lograr, a base de historias y mentiras, que la otra persona no cuelgue el teléfono durante 75 segundos. En una de las llamadas que hacen, el hombre les devuelve la llamada para, más tarde, irrumpir en la casa y matar a todos los adultos presentes con un hacha. 10 años más tarde, los jóvenes sobrevivientes se dirigen a una fiesta en una mansión en el medio de la nada. En el medio de la fiesta, deciden hacer nuevamente este juego… para, o casualidad, volver a llamar a este asesino sin piedad y jugarle una pasada. El asesino nuevamente vuelve a irrumpir en la casa y comienza a matar a todos los jóvenes presentes, mientras que dos policías investigan el caso y no le pierden pisada.

La dirección esta repartida entre Brian Hooks y Deon Taylor, quienes realizan su primera y única cinta, por el momento. Brian Hooks también actúa, como ya lo hizo en películas como Austin Powers: The Spy Who Shagged Me, Soul Plane o Fool's Gold. Le siguen Judy Tylor (Charlie Wilson's War, What Love Is, Home of Phobia), Wil Horneff (The Roost, Harvest, Ghost in the Machine), Aimee Garcia (D.E.B.S., A Lot Like Love, D-War) y un gran actor caído a menos como Rutger Hauer (Blade Runner, The Hitcher, Blind Fury).

Preguntas sin respuesta, dudas sin explicaciones, momentos obsoletos, escenas sin sentido, giros que no terminan de cerrar, malas actuaciones y una historia bastante absurda son quizás algunos de los motivos por los cuales esta cinta nunca puede brillar y resulta ser peor de lo que uno esperaba. Con una escena realmente desagradable de un hombre masturbándose, ahí nos podemos dar cuenta del mal gusto del director, que reina durante todo el metraje.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 2/10


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Arahan ( Urban Martial Arts Action / Guerrero Invensible )


No me gusta generalizar con autoritarismo… pero es de saber popular que el común de la gente suele pensar que las películas orientales son todas de artes marciales. Es verdad que las más destacadas o “conocidas” lo son… y si bien el género de la acción con artes marciales reina entre estos países… no es lo único que saben hacer. Lo hacen por que pueden, por que ellos tienen otras filosofías de vida y las artes marciales siempre fueron parte de su desarrollo, desde hace milenios. Es por eso que, así como Hollywood inunda las pantallas de interminables efectos especiales por computadora, oriente las inunda de patadas y coreografías magnificas. Tanto, que mucho del cine actual americano en cuanto a artes marciales se refiere, le debe la vida al cine oriental no solo en lo que es fotografía y técnicas como los arneses, sino que también en cierto estilo fílmico a la hora de filmar las peleas… apartado que a mi gusto a los americanos les falta puntualizar. Por eso mismo, cuando ya tenemos entendido que en oriente hay la misma diversidad de géneros que en este lado del mundo, podemos entender que, frente a una oleada moderna de cosas “cool” como MTV y otras porquerías similares, todos intentan darle un toque de “frescura” a sus cintas. Tenemos a los que exageran y a los que no, y entre estos últimos, podríamos nombrar a esta producción Coreana del 2004 llamada Arahan, que logra mezclar las artes marciales con la comedia con gran maestría. Desde un principio, la cinta muestra como punto fuerte una dinámica narrativa excelente, con escenas que duran el tiempo justo y nada mas, sin hacerse largas ni aburridas. Como complemento, tenemos un ritmo argumental rápido y conciso, que nos bombardea de situaciones cómicas sin descanso, mostrando una comicidad bastante hilarante y particular, que roza el absurdo constantemente dotando a la historia de un brillo especial que la hace muy entretenida y eficaz. También, la trama presenta un interesante contraste a modo de autocrítica entre las culinarias costumbres marciales olvidadas y la moderna e imponente ciudad, mostrando un trasfondo inevitable de aquellos códigos que se comenzaron a perder. Los efectos especiales son realmente muy buenos y detallados, tanto los digitales como los 3D, abundantes incluso en las escenas de acción, incluidos de una forma practica y vistosa mediante una edición trabajada y sobria. Pero mas allá de todo esto, las escenas de acción tienen su propio esplendor ya que son increíbles, llenas de artes marciales, luchas y peleas, con coreografías minuciosas perpetradas por sublimes artistas marciales. Y si bien este apartado tarda en llegar, cuando llega, se instala fuerte y se convierte en el punto principal de la cinta, desplazando, minimamente, a la comicidad que venia reinando en la trama. La fotografía, que pasa quizás un poco desapercibida, sin embargo es eficaz sin destacarse, aunque regala interesantes colores brillantes, una nítida imagen sin filtros que la opaquen.

La historia cuenta sobre un joven e inexperto policía, un tanto “naif”, que desconoce las reglas de la calle y así le va como agente. Un día, persiguiendo a un ladrón que va en moto, se topa, sin querer, con una hermosa joven que lo golpea de casualidad solo con la expansión del aire, dejándolo casi inconciente. Cuando despierta, se encuentra entre un grupo de gente que le cuenta que son parte de un grupo de maestros expertos en las artes marciales, y que como ven potencial en el, le van a enseñar todo lo que saben. Entre las idas y venidas del entrenamiento, de una excavación, es encontrado el cuerpo dormido de otro de esos maestros, quien en su momento, abusando del poder que le fue otorgado, quiso instaurar el orden en el mundo a costa de la violencia, pero fue detenido por el resto de los maestros y puesto a dormir en un lugar donde supuestamente nadie lo iba a encontrar. Pero el poderoso maestro esta libre… y furioso, lleno de venganza y hasta encontrar lo que busca no piensa parar, así tenga que matar a quien tenga que matar.

El director de la cinta es Seung-wan Ryoo (The City of Violence, Crying Fist, No Blood No Tears), quien hace un muy buen trabajo. Actúan Seung-bum Ryoo en su primer papel en una película, So-yi Yoon (Shadowless Sword, The Twins, Goodbye Solo), Doo-hong Jung (The City of Violence, Fighter in the Wind, Natural City) y Ju-sang Yun (Diary of June, Venus, Bitter and Sweet).

Si bien hay algún exceso en la utilización de cables y arneses, no es algo que opaque a la cinta que ya luego de mostrar que puede desarrollarse en géneros como la acción y la comedia, comienza a soltar toques de fantasía y, por que no, ciencia ficción, terminando de redondear un producto que aunque le falte un poco de fuerza al final, convence, entretiene y es digno de recomendar.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 7/10








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Near Dark ( Cuando Cae La Noche )


La popularidad del vampirismo se sabe que nace a partir del escrito de Bram Stoker, del que se han escrito muchos otros relatos similares y se han creado ciento de películas, destacándose en particular el clásico Nosferatu (F.W. Murnau – 1922) o la mas reciente Drácula (Francis Ford Coppola – 1992). Este ser original tenia un porte oscuro pero era todo un caballero, que si bien cometía actos sádicos e inhumanos, mientras no lo hacia era un hombre culto, refinado, todo un estandarte de la alta sociedad, que incluso se veía atormentado constantemente por el recuerdo de la perdida de su amada. Los tiempos fueron cambiando y se sabe que tanto los escritores como los directores se van adaptando a las necesidades de la sociedad e intentar reflejar cambios y estructuras sociales. Por eso mismo, este ser oscuro y malvado, pero que no dejaba su faceta humana de lado, sufrió los cambios de las épocas venideras y comenzó, de a poco, a dejar su lado humano para convertirse en algo mas parecido a una bestia sin escrúpulos. Los años 80 fueron el eclipse de esta revolución y por ese entonces nacieron los vampiros que eran casi animales, que mataban por diversión y bebían sangre por gula. Estos seres no eran ni pintorescos ni buenmozos, en general, era monstruosos animales con forma humana. Después, pasando los 90, y por que no, llegando al nuevo siglo, la psicología se entrometió en estos pagos y comenzó a ser protagonista de los films de vampiros el tema de los sentimientos, los por que, el “como se sentirá un vampiro por ser inmortal”… y otras sandeces. Pero volvamos a los 80, precisamente a 1987, cuando se estrenaba esta película casi de culto llamada Near Dark, con un aspecto que entremezclaba lo postapocaliptico y el western, en medidas justas. La estructura de la cinta, por su parte, encierra diversas situaciones claves para la historia que se van sucediendo sin muchos espacios en blanco. Pero aun así, la dinámica de la película es un tanto densa en su contenido, con un punto de vista demasiado subjetivo y extremadamente minucioso sobre las cosas, que termina aburriendo en ciertos momentos. Estos momentos se deben a, como dije antes, una dinámica activa que se pierde entre escenas largas que intentan plasmar ciertos aspectos sentimentales, un tanto exagerados. El ritmo es parejo aunque no muy intenso, consecuencia de su dinámica, cumpliendo con el típico “principio/nudo/desenlace” que lo hace ser más simple de lo que su trama aparenta. Los efectos especiales se basan en algunas prostéticas bien realizadas y el uso de maquillaje de alta gama muy bien llevado a cabo. Hay algún que otro efecto digital a base de superposiciones, que a pesar de ser pocos, son también geniales, sobre todo para la época, donde todavía no se tenia bien aprendido ese tipo de efectos, que en la mayoría de los casos eran espantosos. El resto de efectos son disparos y explosiones, dignos de una buena película de acción. La historia, original para la época, no tanto por su contenido si no por su ambientación y desarrollo, intenta mostrar varios aspectos del vampirismo, personificados en personajes con distintas personalidades, con ese carácter narrativo tan exagerado que reinaba en la época. Los dilemas de ser un vampiro y poder, o no, encontrar sus beneficios no era un tópico muy explotado hacia la época… aunque empezaba a resonar fuerte en la mente de muchos directores.

La historia cuenta sobre un joven que, una noche, conoce a una chica que andaba sola cerca de donde el se encontraba con un grupo de amigos. Luego de intentar conquistarla, se suben a su camioneta y emprenden un viaje sin rumbo. Tras sentirse atraído por la bella joven, eventualmente es mordido por la misma, convirtiéndolo así en vampiro. El joven, tras comprender lo que le pasa, se ve casi obligado a unirse al grupo de vampiros que viaja con la joven vampireza, un grupo que viaja por las rutas de Estados Unidos durmiendo de día en moteles y chupando sangre por la noche. Todo va a ir bien con su nueva vida… hasta que el joven se comience a dar cuenta de que extraña a su familia y a su condición como humano, lo que lo pondrá en contra de su nueva familia y lo llevara a confrontarse con ellos a vida o muerte.

La dirección de la película esta a cargo de la bella californiana Kathryn Bigelow (The Weight of Water, K-19: The Widowmaker, Blue Steel), quien además dirigió el clásico de acción Point Break (Punto Limite – 1991), película de culto entre los amantes de los deportes extremos donde actúan el por ese entonces novato Keanu Reeves y el carilindo Patrick Swayze. Actúan en el film Adrian Pasdar (Top Gun, Solarbabies, Vital Signs), Jenny Wright (Young Guns II, The Lawnmower Man, A Shock to the System), Bill Paxton (Aliens, Predator 2, Twister) y el mítico Lance Henriksen (Aliens, Pumpkinhead, AVP: Alien vs. Predator), quien tuvo su época de esplendor pero que últimamente esta haciendo trabajos que dejan mucho que desear.

Un film que se supo destacar en su época, pero que a mi gusto le falta un poco de fuerza, ya que si bien tiene acción, le falta un poco mas de terror para terminar de convencerme, ya que todo el tema del vampirismo lo rematan con un inusual detalle de combatir a la enfermedad de una forma tan simple como lo es una transfusión de sangre.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 6/10







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13 Game Sayawng ( 13 Beloved )


Sinceramente, no soy muy asiduo a las películas asiáticas que no sean de acción, artes marciales o terror. Otros géneros como la comedia, el drama… incluso el thriller, son productos desconocidos por mi y de los cuales soy completamente ignorante a la hora de hablar de ellos, salvo por algún que otro detalle técnico del cual podría balbucear alguna que otra palabra. De todas formas, hace poco me tope con esta película, 13 Beloved, y si bien al principio no me atrapaba mucho su historia por parecerme, quizás, poco original, decidí darle una oportunidad. Y todo lo que pensé sobre la cinta, tengo que admitir, que era un error. Este film es de esos que a simple vista no parecen ser lo que terminan siendo. Son esos films que incluso nos logran engañar en gran parte de su desarrollo, a base de una marcada virtud del director de entremezclar géneros sin hacer demasiado evidentes sus límites. La cinta no da indicios, en un principio, de su temática, incluso cuando su ritmo y dinámica comienzan a tomar forma, lo que genera una intriga constante por no saber a donde va ni de donde viene todo el desarrollo planteado. A simple vista, como dije antes, los primeros 30 minutos de cinta tienen toda la apariencia de pertenecer a un drama… aunque nuestra inquietud, propia de cinéfilos empedernidos, nos hace pensar que algo bueno va a suceder con el resto del metraje. A diferencia de otras cintas orientales, la dinámica narrativa esta vez es pareja y sólida, con una estructura que va desarrollándose paso a paso sin dar por sobreentendido ningún punto, sino que, por lo contrario, se encarga de mostrarnos y explicarnos todo lo que va sucediendo de la mano de un ritmo argumental activo que parece ir acelerando con el correr de los minutos. La película se nutre de un estilo fílmico de esos que van entre lo moderno y lo clásico, pero que, al mostrar ciertos tecnicismos con sus encuadres rebuscados, paneos constantes y una edición cuidada, logra resaltar y destacar los momentos justos de cada escena con una minuciosa particularidad. Además, casi como un condimento, esta llena de toques de comedia negra y de comedia extremadamente absurda, casi rozando lo bizarro por momentos, haciendo descansar al espectador al menos unos segundos de la intensidad de su historia, que a pesar de tener una base un poco vista, logra ser original en su contenido y creativa en su desarrollo, llegando a lugares poco pensados con una frialdad increíble. Y en cierto momento, llegando a las ultimas instancias de la cinta, la misma parece perder un poco de fuerza, parece dispersarse un poco… pero nos sorprende con un final realmente inesperado, que sin salirse del contexto general de la cinta, le otorga un valor aun mas preciado a toda la producción.

La historia cuenta sobre la penosa vida de un hombre común, que trabaja duro para una empresa y lleva una vida ajustada. Un día, cuando le comienzan a salir mal las cosas luego de que un compañero de trabajo le “roba” una venta en la que el venia trabajando hace meses, todo se va al piso cuando lo despiden y, para colmo, la madre le pide un préstamo de 8000 dólares que el acepta darle. Desesperado, entre el llanto y la furia, recibe un misterioso llamado, que le dice que fue elegido para una suerte de reality, donde el premio son 100 millones de dólares, si puede superar las 13 prueban que se le iran planteando telefónicamente. Un tanto descreído, pero con cierta desesperación acumulada, el hombre acepta y comienza un juego macabro que lograra mostrar que no todo en la vida tiene un precio… aunque en otros casos, si.

La dirección esta a cargo de Chukiat Sakveerakul (Evil, The Love of Siam), quien también escribió el guión basándose en el comic de Eakasit Thairatana. Actúan el también cantante Krissada Terrence (The Adventures of Iron Pussy, Bangkok Loco), quien nos regala una excelente representación, Achita Wuthinounsurasit (Shutter), Sarunyu Wongkrachang (Legend of King Naresuan: Hostage of Hongsawadi, The Passion, Hit Man File) y Alexander Rendel (Evil, Indiana Joai: Elephant Cemetery, The Tesseract).

Sorprendente como muchos productos del cine tailandés, además esta cinta cuenta con la producción del destacadísimo productor Prachya Pinkaew, que siendo como el Michael Bay tailandés, produjo también cintas como Ong-Bak: The Thai Warrior, Born to Fight o The Protector, películas que le dieron un gran impulso al genero de acción de ese país. Pero sin sustentarse solamente en eso, la película sabe destacarse por si sola, regalándonos así una violenta y espectacular historia que no podemos dejar de apreciar.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 8/10







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Outpost.


El genero bélico o sus derivados suelen ser entretenidos mas allá de si su presupuesto es abultado o no. La guerra es un condimento bastante necesario en el país del Norte, intentando mostrar siempre su poderío militar y ese coraje que tanto caracteriza a sus soldados. Por eso, podemos ver una infinidad de películas sobre la Segunda Guerra Mundial, así como de la guerra de Vietnam. En menor cantidad, vemos sobre la Guerra del Golfo, y ahora están empezando a llover películas sobre el conflicto en Irak. De Somalia hay algún que otro exponente, pero nada más. Otros países como Francia, España o Alemania probaron suerte también con temas bélicos, tanto de guerras mundiales como de batallas internas, también con cierto éxito. Es difícil que una película de guerra falle, incluso en aquellas donde las batallas y la acción no son el centro del huracán. Podemos destacar como películas bélicas, clásicos como Tora! Tora! Tora! (Richard Fleischer - 1970), llena de secuencias de acción, o películas como Schindler's List (1993) donde la historia se aleja un poco de la acción y se centra sobre las vivencias de sus protagonistas. Sea como sea, soy un gran admirador de las películas bélicas en todos sus aspectos, en especial, cuando se mezclan con el genero del terror, y salen productos como Deathwatch (Michael J. Bassett - 2002) o The Keep (Michael Mann - 1983). O bien como este nuevo producto de relativo bajo presupuesto, reducido en posibilidades pero bien llevado a cabo, llamado Outpost. El desarrollo de la cinta, por su parte, comienza con un interesante planteo, mostrando una dinámica fuerte que logra crear buenas escenas de suspenso y así explotar los momentos de tensión de una forma mas que correcta. La fotografía es muy buena, con una tendencia a contrastar los tonos mas blancos por sobre el resto, creando un interesante efecto visual. También se utilizan algunos filtros opacos que opacan e igualan la imagen en todo tipo de ambientes, aportando también su grano de arena para la concepción del suspenso, dotando a la cinta de escenas oscuras, iluminadas tenuemente pero con un gran criterio fílmico. Parte del encanto de la trama reside en la riqueza, variedad y originalidad de las diferentes situaciones que van agrupándose de mano de una estructura firme y sólida, que mas allá de los supuestos clichés que pueda presentar, el contexto que los apremia es realmente muy intrigante. Los efectos especiales se basan en alguna que otra prostética y algún efecto digital sin mucho desarrollo, ya que la cinta opta por orientar mas a la historia mediante un destacado seguimiento de escenas y situaciones que crean suspenso, antes que embarcarse en una complicada decisión de mostrar efectos especiales que, quizás, vayan en contra de lo que quiere expresar el director. Pero con un presupuesto no muy elevado, como decíamos antes, se conjuga una medianamente original e intensa historia, que hace al film un producto, que mas allá de todos los “pero” que podamos encontrar, es una cinta que va al grano sin perder tiempo en historias paralelas de relleno, haciéndolo así un producto conciso y decidido.

La historia cuenta sobre un grupo de mercenarios que son contratados por un hombre que desea encontrar algo muy valioso hacia el Este de Europa. Los soldados solo cumplen con lo que se les dice para luego cobrar por su trabajo, pero al llegar al lugar y encontrarse con un bunker alemán de la SS que pareciera estar allí intacto desde la Segunda Guerra Mundial, comienzan a teorizar sobre las leyendas del oro alemán que nunca se encontró. Dentro del bunker, encuentran a un hombre vivo, en shock, que parece estar hace tiempo ahí abajo, entre otros cuerpos que yacían sin vida. Pero todo comenzara a cambiar cuando una fuerza siniestra y desconocida comience a sembrar el terror entre los hombres, y de esa forma, los comience a aniquilar uno por uno sin previo aviso.

La dirección esta a cargo de Steve Barker, quien hace un gran trabajo con este, su primer largometraje. Un director para tener en cuenta. Actúan Ray Stevenson (King Arthur, The Theory of Flight, Some Kind of Life), quien será el próximo Frank Castle en la secuela de The Punisher, llamada Punisher: War Zone. Le siguen Julian Wadham (Goya's Ghosts, Dominion: Prequel to the Exorcist, Exorcist: The Beginning), Richard Brake (Batman Begins, Doom, Hannibal Rising) y Paul Blair (This Year's Love, The Legend of Loch Lomond, Hallam Foe).

El final de esta pelicula Inglesa se torna un poco desprolijo, sin dar muchas explicaciones ni cerrando muchas de las dudas planteadas durante el desarrollo de la cinta. Si bien es una cinta que deambula entre los géneros del terror, la acción y la ciencia ficción, le falta un poco más de fuerza en todos ellos para terminar de convencer y ser el sólido producto que pretende ser. De todas formas, atrapa y entretiene, cumpliendo con los requisitos básicos de cualquier género.


Lucas Robledo.

Puntuacion: 7/10







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